Libro: Desarrollo territorial y minería

168 Desarrollo territorial y minería legitimidad, tome relevancia un cuarto actor en el rol de facilitador o mediador, como la Defensoría del Pueblo, la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP) o el Acuerdo Nacional, representantes de confesiones religiosas, universidades u otras instituciones civiles que gocen de legitimidad expresa ante los actores involucrados. O bien organizaciones privadas con o sin Ànes de lucro, especializadas en ofrecer servicios de gestión de procesos de diálogo y acuerdos territoriales, sin tener sus propios intereses en juego dentro del territorio. Así, cada territorio, después de evaluar sus condiciones y temperaturas, debe encontrar su propio camino para acercar a sus actores a un espacio de diálogo, para construir conÀanza y, a mediano plazo, poder consensuar objetivos que apunten a metas conjuntas de desarrollo. En ese tránsito, además, los actores también deben desarrollar capacidades para construir una visión compartida y la agenda de desarrollo que la concrete. Un proceso que es transversal a estas fases y que debe sostenerse en el tiempo. 2.2 El proceso hacia la gobernanza territorial La gobernanza territorial supone un esfuerzo sostenido y recurrente. No responde a una receta estandarizada, porque en cada territorio los desafíos y las oportunidades suelen ser muy distintos. Especialmente en un país tan diverso como el Perú. De hecho, esa diversidad se maniÀesta más cuando el territorio ya está deÀnido, y los actores y sus capacidades han sido identiÀcados y reconocidos. Como hemos revisado en la teoría y en ejemplos como los de Rafaela o Moquegua, el potencial de una comunidad para organizarse, articularse y trabajar en conjunto, es decir, para conformar una coalición territorial, puede ser el gran diferencial

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