La Minería Moderna

164 165 la minería moderna integración del perú a la clase mundial Eso lo confirma el optimismo del ingeniero Tejada: “Nosotros recibimos San Vicente de la Cerro de Pasco con 800,000 toneladas de reservas y hemos sacado 30 millones. Ahora las reservas de San Vicente van a alcanzar para dos o tres generaciones más. Además, hay que tomar en cuenta que el zinc de SIMSA es muy rico, muy cotizado, porque no tiene arsénico, antimonio ni mercurio; y en los concentrados de zinc hemos detectado galio, plata, cadmio y germanio, que podrían recuperarse en la fundición”. En 2022 la empresa alcanzó su mayor producción de los últimos 22 años, con más 72,000 TMS de concentrados de zinc, con una ley de 58,62% Zn; y 2,361 TMS de concentrado de plomo, con una ley de 62.60% Pb. Eso ha impulsado una gran recuperación después de la inevitable caída por la pandemia. “Durante los 53 años que venimos produciendo en San Vicente hemos explotado las mismas 4,000 hectáreas, aunque tenemos concesiones por casi 70,000 hectáreas. Mi papá decía que este yacimiemto iba desde la mina de Antenor Samaniego, en Huancayo, hasta el norte de Amazonas, Bongará. Estamos en una zona muy interesante para seguir desarrollando siquiera unas cuatro minas como San Vicente”, resume Isabel Arias. Desde 2018 iniciaron una campaña de perforación diamantina en San Vicente, abarcando los sectores Sur y Norte en las zonas de profundización y se han encontrado interceptos muy interesantes. Al sur de la mina están los proyectos de Manganeso, Chilpes y Huacrash, donde se ha avanzado el cateo y la exploración; más al sur se ubica Piñón Sillapata; al suroeste Tarmatambo, también al sur de Tarma, cuya población le ha pedido a la empresa retomar y acelerar los trabajos; y al norte destacan Quebrada Seca, Palmapite, Pichita Caluga, Playapampa y Tambo María, que tienen características muy similares a San Vicente en calidad de mineral y dimensión. La atención actual de la compañía está orientada al estudio sobre la profundización del mineral en los diferentes sectores tanto al norte (2,5 km.), como al sur (3.5 km.). Se estima que la explotación de esos proyectos de exploración sustentaría una producción ascendente en las próximas décadas. Por ello la visión de SIMSA en el largo plazo se proyecta hacia el desarrollo de nuevas minas dentro de las 68,747 hectáreas ubicadas en zonas tan prospectivas como San Vicente. Siendo que el zinc es uno de los metales estratégicos en el acelerado e ineludible proceso hacia la descarbonización, SIMSA se prepara para abrazar nuevas alianzas que impulsen el desarrollo de las concesiones de su subsidiaria Compañía de Exploraciones San Ramón. En ese sentido, SIMSA sería un muy buen socio para cualquier inversionista, ya que en sus 53 años de producción continua ha logrado enhebrar buenas relaciones comunitarias, ahondar su conocimiento de este tipo de yacimiento y contar con una infraestructura valiosa para trabajos de prospección e investigación metalúrgica. En ese camino de superar obstáculos, cosechar alegrías y generar desarrollo, los sueños del pasado y del futuro se superponen. A mediados de los ochenta, don Jesús avizoraba algunos proyectos que dejó inconclusos. Por ejemplo, investigó con éxito la utilización de los relaves de San Vicente, demostrando que contenía carbonato de calcio y magnesio, una enmienda agrícola para mejorar el pH de los suelos ácidos, que son los que abundan en la selva y ceja de selva. La dolomita de San Vicente tiene alta concentración de carbonatos y está enriquecida con óxido de zinc. SIMSA no logra aún concretar este apoyo a la agricultura de la selva, pero sigue trabajando en ello. En ese sentido, se puede decir que don Jesús fue un precursor de la hoy llamada ‘Economía Circular’. Soñó también con la posibilidad de construir una refinería de zinc en Chanchamayo. Proyectando el incremento de recursos y reservas de alta ley en San Vicente, don Jesús calculó los beneficios de contar con un mayor valor agregado, estimando las ganancias por ahorro de fletes marítimo y SE ESTIMA QUE ESAS EXPLORACIONES SUSTENTARÍAN UNA PRODUCCIÓN ASCENDENTE EN LAS PRÓXIMAS DÉCADAS, CON NUEVAS MINAS EN LAS 68,000 HECTÁREAS PROSPECTIVAS. La relavera cumple con todas las especificaciones técnicas para preservar un ambiente tan hermoso como el contiguo a las operaciones de San Vicente.

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