La Minería Moderna

216 217 la minería moderna integración del perú a la clase mundial Yo les decía a los proveedores que Buenaventura era como la justicia, podía tardar pero llegaba a pagar de todas maneras”. El acoso del gobierno también se tradujo en restricciones para enviar dólares al extranjero; tan es así que Southern Perú no podía transferir las remesas con sus utilidades a los Estados Unidos. Según cuenta en sus memorias, don Alberto, la trasnacional tenía todo su dinero guardado en billetes en un local de Chorrillos. Por supuesto, ese dinero no producía intereses y entró a una épica espiral de devaluación. Es en esas circunstancias que Buenaventura le lanzó una oferta a Southern: “Les ofrecimos que colaboraran en un aumento de capital en Buenaventura para que pudieran mover ese dinero y aceptaron de inmediato. Así, pues, Southern se convirtió en accionista de Buenaventura”, recordaría don Alberto. Para Roque Benavides, la inversión de Southern tuvo un efecto muy positivo, pues puso presión a la acción de Buenaventura en la Bolsa de Valores de Lima. Pero ahondando en el asunto, afirma que, en gran parte, todo el descalabro fue impulsado por ese concepto de economía provinciana que pretendía el gobierno de entonces, muy diferente a la economía globalizada que tenemos hoy. Cabe recordar que, en los ochenta, en algún momento el país llegó a tener hasta trece tipos de cambio distintos y el dólar MUC (Moneda Única de Cambio), con un valor más alto, estaba orientado a algunas importaciones y a sectores de empresarios afines al gobierno. Si bien esa inyección de capital le permitió a Buenaventura financiar las operaciones, disposiciones como el control del tipo de cambio y el dólar MUC les pusieron un lastre a las empresas del sector y las trabas para importar equipos y repuestos frenaron su eficiencia. “En ese camino perdías hasta la camisa. Buenaventura recurrió a un aumento de capital, algunos socios metieron la mano al bolsillo y otros se diluyeron para que la empresa sobreviviera y pasara la ola, esperando que se acabara ese gobierno”, recuerda Gálvez. La peor crisis de la historia Pero a la devaluación del sol y a las distorsiones tributarias se sumaron con la vuelta a la democracia los atentados demenciales de organizaciones terroristas como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru-MRTA. En el segundo lustro de los ochenta, en busca de fuentes de financiamiento, los subversivos de este segundo grupo iniciaron una estrategia de secuestros selectivos para obtener beneficios económicos y propagandísticos. Una de las víctimas de esos secuestros recurrentes fue don Jorge Benavides de la Quintana, quien había ejercido la gerencia general de la compañía por años. Era un hombre disciplinado, de corazón noble y valiente; sin embargo, las heridas que le dejó ese secuestro lo instaron a pasar más tiempo con su familia y, finalmente, decidió dejar la conducción de la compañía. Nunca se reincorporó por completo. Es en esas circunstancias que don Alberto asumió el rol de presidente ejecutivo, ya habiendo comenzado el proceso de recambio. Su hijo Roque se había desempeñado como asistente de la presidencia durante cinco años, entre 1980 y 1985, resolviendo encargos específicos y estaba listo para capitanear el barco en un futuro próximo. “Conversé con un funcionario del Banco Central en aquella época y me dijo ‘¿por qué te preocupas? Ustedes generan dólares, les pagan el dólar MUC y con esa plata se compran alimentos’. Sí, le dije, ¿pero quién cubre mis costos? Eso denotaba una total falta de comprensión de la industria que, hasta donde puede, controla sus costos, pero no los precios de los minerales. Y los costos seguían subiendo por la inflación”, recuerda el propio Roque. Todo lo negativo que produjo la distorsión operada desde el gobierno de Velasco, pasando por Belaunde y el primer periodo de Alan García, que no desinstalaron el control artificial del tipo de cambio, el dólar MUC y las condiciones negativas para acceder a financiamiento local, propiciaron que TODO EL DESCALABRO FUE IMPULSADO POR ESE CONCEPTO DE ECONOMÍA PROVINCIANA QUE PRETENDÍA EL GOBIERNO DE ENTONCES, MUY DIFERENTE A LA ECONOMÍA GLOBALIZADA DE HOY. La planta de Uchucchacua, en la sierra de Lima, tiene una capacidad de tratamiento de 3,910 TMD para producir, principalmente, plata, plomo y zinc.

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