EBOOK PERUMIN 36

Inversión que genera bienestar y desarrollo sostenible 95 Hay optimismo en la industria minera, debido a cómo se proyecta el crecimiento de los países emergentes, como Asia; y a los proyectos relacionados con el incremento de la urbanización, lo cual generará mayor uso de energía, infraestructura y transporte, entre otros. Con ello, el mercado de cobre aparece con sólidos fundamentos para los próximos años, porque el mundo va a necesitar una cantidad inusitada de metales. La era de los minerales críticos ha llegado. Este es el cambio más trascendental que la industria minera ha vivido en décadas. Estamos ad portas del mayor cambio en la industria, que es la descarbonización del planeta, la migración a economías limpias, lo que coloca al Perú en una posición de privilegio, ya que somos productores de metales críticos. En 2023, el mundo está invirtiendo 1 750 millones de dólares en energía renovable, lo cual supera a la inversión en energía que proviene de fuentes fósiles. Si bien existen en estudio varios proyectos de cobre a nivel global, los riesgos también han ido aumentando: la situación macroeconómica y la inflación; el nacionalismo de los recursos; los temas socioambientales; los obstáculos técnicos en la ejecución de los proyectos; y las decisiones empresariales relacionadas con la distribución de las inversiones mineras. La mayoría de los proyectos de cobre en el mundo se ubican en distritos de riesgo medio y alto, de los cuales, 59 están ubicados en el cordón andino (Ecuador, Perú, Chile y Argentina). Se requiere una enorme inversión para satisfacer la demanda en el largo plazo y, en el último tiempo, la mayoría de las empresas mineras internacionales no están enfocadas aún en el crecimiento orgánico. Están más cautelosas en el manejo de sus inversiones, son rigurosas en cómo se va a distribuir el capital.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2