La incertidumbre sobre el gas al sur, aunque conceptualmente inhibidora de la inversión –como sugiere la teoría económica– podría generar el efecto contrario en el mercado peruano. Los inversionistas podrían apurarse con sus inversiones renovables para ganarle al gas, invirtiendo primero y, luego, presionando al gobierno para resolver la congestión o los problemas de vertimiento. Una forma vital de generar más demanda eléctrica, que a menudo se ignora, es la situación de las distribuidoras estatales. Estas empresas tienen todos los cerrojos para hacer inversiones, lo que resulta en una demanda notablemente reprimida y en la constante negación de nuevos suministros. Este problema de inversión que se presenta en la “última milla” (subtransmisión y distribución) está empeorando la calidad del servicio en el resto del Perú y es un obstáculo clave para la reactivación económica. CÉSAR BUTRÓN Presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Eléctrico Interconectado Peruano PERUMIN 37 Convención Minera 380
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