El Perú, Chile y Argentina participan activamente en la producción de cobre, aunque su rol se centra aún en la extracción y exportación de minerales, sin consolidar cadenas de valor que impulsen la innovación. En contraste, China ha obtenido una ventaja geopolítica mediante el desarrollo de tecnologías y plantas de procesamiento que transforman los recursos minerales en nuevos insumos energéticos, además de dominar el mercado de las tierras raras gracias a una sólida base académica con 39 universidades, de las cuales 30 tienen programas de tierras raras. Además, Xi Jinping es ingeniero químico. Frente a este panorama, los gobiernos latinoamericanos deben implementar políticas públicas que contrarresten la narrativa antiminera y promuevan una minería moderna, sostenible y con valor agregado. En el caso peruano, se requiere una nueva ley que vincule la producción con el desarrollo de proveedores locales, como ocurre en Challhuahuacho con Las Bambas. El modelo argentino, a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), evidencia el potencial regional para atraer inversión responsable. RÓMULO MUCHO Exministro de Energía y Minas del Perú PERUMIN 37 Convención Minera 388
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