Amazonía: agua, oro y mercurio Juntos por más oportunidades y bienestar para todos 499 El bosque amazónico comprende a 9 países con comunidades indígenas de 350 etnias. Contiene el 20% del agua dulce del planeta, genera agua para todo el continente y regula la temperatura. Pero la actividad de la minería ilegal de oro en Madre de Dios, capital de la biodiversidad, ha deforestado ya 137 mil hectáreas. El problema es que para obtener oro se emplea tecnología rudimentaria al usar mercurio como amalgama. Se estima que en Madre de Dios aproximadamente 181 toneladas de mercurio al año son emitidas por la minería artesanal. Con el apoyo de la Universidad de Toronto, se buscó detectar el impacto negativo del mercurio en el ambiente de Puerto Maldonado. Estos fueron algunos hallazgos: en el mercado donde la gente compra alimentos se respira el mercurio emitido por la minería ilegal; al llegar el mercurio al agua, ingresa a la cadena alimenticia vía el consumo de peces contaminados; un estudio de cabello de 2012 revela que las poblaciones indígenas tienen más del doble de mercurio que los no indígenas, porque consumen más peces. Las dragas de la minería ilegal operan en el agua y se han duplicado. Al estudiar el río Nanay, que abastece de agua a Iquitos, y el río Putumayo, en la frontera con Colombia y Ecuador, se observó la afectación de áreas naturales protegidas y se detectó, mediante un estudio de los cabellos de los habitantes del área del río Putumayo, que el nivel de mercurio era mayor aún que en la zona del río Nanay. El mercurio es peligroso porque en el caso de gestantes, llega al cerebro del feto y las generaciones futuras nacen con alteraciones. Es importante que esta información sea tomada en cuenta por las autoridades. Madre de Dios es el ejemplo de lo que no puede ocurrir, es un llamado de atención para el resto de la Amazonía.
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