Energías renovables a medida Juntos por más oportunidades y bienestar para todos 81 El mundo va hacia un uso mucho mayor de la electricidad. Eso hace que necesitemos más metales (como cobre y níquel) para construir redes, baterías y equipos. Para América Latina esto representa una oportunidad, si reduce sus emisiones y asegura suficiente energía limpia para sus operaciones. Tecnologías como la energía eólica o los autos eléctricos requieren de mucho más metal que las alternativas tradicionales, lo que presiona a la minería a producir más, pero también a hacerlo con menos impacto. La región tiene una ventaja: cuenta con más opciones de energía renovable que pueden ayudar a bajar la huella de la electricidad utilizada en mina y planta. Cambiar el diésel por alternativas eléctricas en los camiones de acarreo es el reto más grande. No se trata solo de comprar camiones nuevos: antes hay que asegurar que exista suficiente energía disponible y que las líneas eléctricas puedan llevarla a las minas. Para reducir la huella de la electricidad, las empresas están firmando contratos de largo plazo con generadores de energía renovable, lo que ayuda a tener precios más predecibles y a disminuir emisiones. La hoja de ruta es clara: (a) asegurar más energía renovable y mejores líneas de transmisión; (b) probar y escalar reemplazos del diésel; (c) rediseñar la operación para la era eléctrica (automatización, mejores datos, nuevas habilidades); y (d) modernizar los procesos para que el metal que salga de la región tenga cada vez una huella más baja.
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