1. La minería del futuro será más verde, digital y colaborativa; exige alianzas empresa-Estado-academia-comunidades para sostener la licencia social en un contexto de geopolítica y competencia por recursos críticos. 2. La innovación sostenible dejó de ser opcional. Deben acelerarse con urgencia las competencias y la colaboración 360°, conectando América Latina y el Perú con hubs globales, capital inteligente y OEM para pasar de pilotos a escala. 3. La electrificación aumenta la demanda de metales y obliga a descarbonizar operaciones y a tener un plan serio para sustituir diésel en acarreo en vez de comprar flotas. 4. La IA—especialmente la generativa—ya está creando valor medible en minería con propuestas transformadoras en supply chain, confiabilidad, voladuras, recuperación). Ahora, la regla de oro debe ser la transformación de personas: nuevas formas de trabajo, gobierno de datos y aprendizaje en el sitio. Con esa base, la IA no reemplaza, sino que potencia la pericia minera, con más seguridad, más metal, menos costos y menor huella. 5. Minería en tierra y minería espacial comparten desafíos y soluciones (robótica, autonomía, sensores); hay oportunidad de uso dual si se crean estándares, sitios piloto y puentes entre ecosistemas. Juntos por más oportunidades y bienestar para todos 97
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