318 En la etapa posterior, durante la ejecusión del propio túnel, se evidenciará y confirmará los tramos de fallas/fracturas e ingresos de agua subterránea interpretados en la etapa inicial, los que deberán ser registrados exaustivamente, principalmente el caudal, debido a que dependiendo de su magnitud se definirá las más adecuadas recomendaciones para la impermeabilización de dichos tramos. Es en estas circunstancias donde radica la importancia de la construcción segura de un túnel y su sostenibilidad en el tiempo. Actualmente es conocido que existen muchos túneles diseñados para captar las aguas de las filtraciones desde las fallas/fracturas a través de cunetas; sin embargo, ambientalmente esto es incorrecto y de alto riesgo, debido a que podría ocasionar observaciones y rechazo de las comunidades o actores involucrados, e inclusive hasta la paralización completa del proyecto. Por otro lado, técnicamente también es inaceptable un diseño de túneles con estas características, tomando en consideración que las cunetas son infraestructuras que deben servir solo para el transporte del agua superficial desde el portal de ingreso hacia la salida, más no como recolector y conducción del agua subterránea (filtraciones). Foto 2 – Confirmación de razgos geológicos e hidrogeológicos durante avance del túnel 3. IDENTIFICACIÓN DE ZONAS CRÍTICAS Y ACTUALIZACIÓN DEL DISEÑO DEL TÚNEL En base a las perforaciones de investigación ejecutadas previamente se habrá obtenido información importante sobre las condiciones geológicas e hidrogeológicas en el túnel, por lo que durante su apertura se espera confirmar específicamente las zonas críticas (fallas geológicas o zonas de fracturamiento), sobre todo los caudales de ingreso (Foto 3), que podrían variar desde valores relativamente muy despreciables (p.ej. <0.5 l/s) hasta considerablemente altos (p.ej. >1 l/s).
RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2