97 96 La Tierra y sus minerales Arequipa En un lejano pueblo, situado a las afueras de la ciudad de Arequipa, vivía un pequeño niño llamado Juanito. Era de condición muy humilde y, desde muy pequeño, había quedado huérfano de padre. Juanito vivía solo con su mamá. Todas las mañanas se levantaba muy temprano para ir a las montañas a pastar las vacas y ayudar a su madre en la venta de leche. Mientras descansaba, le gustaba explorar los alrededores de las montañas. Un día, de pronto, vio a un niño con ropa brillante. Se acercó a él y, muy asombrado, le preguntó: El niño de las montañas Santiago Stephano Llica Valdivia Institución Educativa Particular Claret —Hola, ¿cómo estás? ¿Quién eres? —Soy Pepe, el guardián de la montaña —le contestó el niño—. Yo vivo por aquí. Ven, te voy a enseñar un lugar secreto de juegos que tengo. Juanito, curioso, acompañó al niño. Subieron a lo alto del cerro y entraron en un túnel desconocido para él. Asombrado, Juanito corrió y vio que la casa del niño era muy brillante, y juntos se pusieron a jugar. Cuando Juanito regresó feliz a casa, no se dio cuenta de la hora. Su mamá, muy preocupada, le preguntó por qué había tardado tanto. Juanito le contó que había conocido a Pepe en lo alto de la montaña, pero su mamá no le creyó; más bien, se asustó un poco y decidió ir con él al día siguiente. Sin embargo, cuando llegaron, el túnel ya no estaba. Desconcertada, su mamá le dijo: —Seguro lo soñaste, hijito, te quedaste dormido. Juanito continuó con sus tareas diarias, y, de pronto, volvió a ver a Pepe. Se acercó a él y, juntos, regresaron al lugar secreto. Juanito, intrigado, preguntó: —¿Cómo es posible? Ayer vine con mi mamá y tu casa no estaba. El niño de las montañas
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