La Cerro de Pasco

96 97 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx Habría que destacar también que un año antes de la Central de La Oroya, Casapalca había inaugurado una central más pequeña aprovechando las aguas del río Rímac y del riachuelo Yauliluco, en la serranía de Lima, a la que llamó Bellavista. Esa energía era destinada a la planta concentradora que se estableció en el mismo predio y, además, alimentaba a las otras unidades mineras de la empresa dispersas en la provincia de Huarochirí. Una vez que la Copper adquirió esta compañía en 1919, anexó esta hidroeléctrica a su sistema interconectado. Un hospital de vanguardia Antes de la entrada en operaciones del complejo metalúrgico, la empresa construyó el Hospital de Chulec para asegurar la asistencia médica adecuada a los empleados de la Cerro de Pasco. Este se constituyó desde su inauguración, el 21 de febrero de 1921, como el centro médico principal, pero se mantuvieron también dos hospitales que funcionaban como satélites, el de Puquiococha en Morococha y el de La Esperanza en Cerro de Pasco. Chulec, además, era el lugar donde la empresa había ubicado el campamento principal de La Oroya, en el que residían y se hospedaban los altos jefes de la empresa así como los profesionales de mayor rango, en una urbanización con casas que eran idénticas a las de un campameno minero de Montana. Más allá de la asistencia médica y el control de las emergencias de los empleados y obreros de la compañía, en poco tiempo el Hospital de Chulec se convirtió en un centro de entrenamiento profesional –para enfermeras y estudiantes de medicina de distintas partes del país– y en una entidad promotora de la educación sanitaria en la región, cumpliendo un papel principal en la difusión de conocimientos en enfermedades respiratorias (como la tuberculosis) y de transmisión sexual. Una figura central en la historia de este hospital fue el cirujano general Harold Crane, graduado en la Universidad de Michigan, en Estados Unidos. A su llegada al Hospital de La Esperanza, Crane se impresionó mucho por el devenir de la ciudad de Cerro de Pasco, a la que consideraba hostil no solo por el clima, sino por la violencia cotidiana y los altos niveles de alcoholismo y prostitución entre la población popular. Según las propias afirmaciones del cirujano, los pacientes de más cuidado llegaban en igual número por accidentes de las minas como de los bares. Crane permaneció como jefe de los servicios médicos de la compañía por treinta años, hasta su jubilación en 1950. Durante su largo servicio, el cirujano promovió la constante modernización del hospital de Chulec y lo convirtió en un espacio de muchas innovaciones en terapéutica y cirugía. Asimismo, estableció una relación muy cercana con médicos peruanos y científicos de Europa y Norteamérica que visitaban el hospital y aprovechaban las magníficas ventajas para la investigación que este ofrecía. Él mismo se convirtió en una de las autoridades más reconocidas en materia de medicina de altura pues, fue el descubridor de una forma novedosa de soroche, a la que posteriormente se le conocería como edema pulmonar de las alturas. En 1927, escribió un artículo en donde señaló que algunos pacientes combinaban síntomas comunes en el soroche con la tos, expectoración de sangre y congestión en los pulmones. Observó también cuán rápidamente estas personas se recuperaban una vez que descendían al nivel del mar. Al poco tiempo de inaugurado, el Hospital de Chulec se convirtió en un referente para la medicina nacional, en el que se contrataba a los mejores profesionales nacionales y extranjeros, llegando a ser el más importante y avanzado centro médico en el Perú. El financiamiento de estos modernos hospitales por parte de la Copper permitió a los médicos tener acceso a cientos de pacientes, equipos sofisticados y, cosa importante, a electricidad en regiones EL HOSPITAL SE CONVIRTIÓ EN UN CENTRO DE ENTRENAMIENTO PROFESIONAL PARA ENFERMERAS Y ESTUDIANTES Y EN UNA ENTIDAD PROMOTORA DE EDUCACIÓN SANITARIA EN LA REGIÓN CENTRAL.

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