La Minería Moderna

112 113 la minería moderna integración del perú a la clase mundial La mina estaba conectada por un túnel a Huarón, de propiedad del grupo Hochschild, y ésta también terminó inundándose. Ante la presión del Estado por el accidente y, luego, por la demanda judicial en el orden de 30 millones de soles que inició Hochschild, los Ucovich decidieron vender. Para evitar el cierre, los trabajadores aceptaron reducir sus sueldos y se pusieron en valor unos relaves de altísima ley, pues en ese momento la mina parecía perdida. “Con eso Chungar empezó a pagar y, cuando reinició sus operaciones, los mineros viejos lloraron de emoción. Con la mina restablecida y sus leyes altísimas, Volcan pagó el justiprecio y ganaron una mina valiosa; los trabajadores recuperaron su trabajo y, los Ucovich, lo que para ellos estaba perdido”, resume Gobitz, quien en esos años había ganado notoriedad cuando, en cumplimiento de su rol, abordó personal y frontalmente las consecuencias del accidente. Es en esas circunstancias que fue contratado por Volcan para continuar con el desarrollo de Chungar. “Era una pequeña mina subterránea con la que se había hecho un proyecto para convertirla a mediana minería. Cuando le expliqué el proyecto al doctor Letts visualizó el plan y decidió comprar Chungar. Así desarrollamos la idea a través de Volcan y, en poco tiempo, pasamos de 350 TMD a 4,000 TMD, incrementando su producción en más de diez veces”, recuerda el propio Gobitz, resaltando que se trata una mina con una increíble concentración de valor en un espacio relativamente pequeño. Más adelante, Panamerican Silver adquirió el 65% de las acciones de Compañía Minera Huarón y Volcan adquirió de Milpo el 27,21% de la misma compañía. Volcan participó en el directorio de Huarón con José Picasso como representante y, luego de una larga negociación, vendió el íntegro de sus acciones a cambio de que Huarón le entregara 10 mil hectáreas colindantes con Chungar de las 40 mil que poseía. Así Chungar creció a 10,500 hectáreas, lo que le permitió aumentar su tratamiento a 5,000 TMD. Por un buen tiempo, Chungar, 100% de Volcan, se convirtió en la empresa más rentable, la más productiva y de menores costos del grupo, pues se le concibió y construyó como una de las minas más modernas del país. Con ella se inició el proceso de automatización y robótica de la compañía, como parte de un progresivo cambio tecnológico en sus distintas y antiguas unidades. Por ejemplo, en Animón se empezó a utilizar la aplicación robotizada shotcrete, o lanzado de concreto a las paredes de la mina, que eliminó el uso de madera y se extendió a operaciones de otras regiones del país. Al cabo de diez años, Volcan pasó de producir 50,000 a 560,000 toneladas de concentrados de zinc; de 6,000 toneladas a 125,000 de concentrados de plomo; y de 500,000 a 24’000,000 de onzas de plata. Ese desarrollo fue liderado por el gerente general James Timmers (2006-2009) y continuado con éxito por Juan José Herrera (2009-2013). Con la posterior adquisición de operaciones en curso como Vinchos, Minera Santa Clara y Llacsaycocha, Compañía Minera El Pilar y Compañía Minera San Sebastián, todas en el corredor de la sierra central, esta empresa de capitales principalmente peruanos se convirtió en la quinta productora mundial de zinc, la sétima de plata y la octava de plomo. Y en Latinoamérica llegó a ser primera en zinc y plomo, así como segunda en plata. Para tener una idea más clara, en doce años, de tener una capitalización de 10 millones de dólares, Volcan pasó a un capital social de 2.1 billones de dólares; es decir, un crecimiento de más de 200 veces, lo que resume en forma clara el éxito alcanzado en ese período. Creciendo con energía Un crecimiento de tal envergadura exige no solo el capital y recursos humanos adecuados para el desarrollo, sino un soporte logístico complementario. derecha– Durante buen tiempo la mina Chungar fue la más productiva de Volcan y, gracias a ella, se salvó la compañía en tiempo difíciles. izquierda– El campamento de Chungar.

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