136 137 la minería moderna integración del perú a la clase mundial del directorio”, resume el propio Huby. Dos eventos importantes ocurrieron en ese interín. En 2011 Glencore se convirtió en una empresa pública y, en 2013, compró Xstrata PLC, que tenía activos mineros muy importantes, como una participación en Antamina, en la mina Antapacay (continuación de Tintaya), del proyecto Las Bambas y otros intereses en Chile –como Santa Inés de Collahuasi o Lomas Bayas– y en Argentina, Canadá y Estados Unidos. “Cuando Glencore adquiere el control de Volcan se compromete mucho con la seguridad, medioambiente, sostenibilidad y políticas de cumplimiento. Todo ello ayudó a mejorar los estándares de la empresa y a mapear el potencial de la compañía en exploraciones y concesiones”, recuerda Huby que, a mediados de 2023 asumió la gerencia general de Volcan. Luego de seis años, Glencore manifestó su interés de vender sus acciones. Para Huby, los suizos han decidido quedarse en grandes proyectos de cobre como Antamina, Antapaccay, Collahuasi (Chile) y Pachón (Argentina). Eso hace sentido para el volumen de operación que querría la suiza y con el que hayan desinvertido en minas de zinc de Argentina, Perú y Bolivia. “Lo que nos deja Glencore es una buena cultura de seguridad, una buena cultura medioambiental y un conocimiento de los depósitos que tenemos”, resume Huby. Los nuevos proyectos La experiencia de Volcan –a título propio o en asociación con otros grandes jugadores– permite la continuidad de sus operaciones. En primera fila está el proyecto Romina, ubicada en Pasco y muy cerca de la concentradora Alpamarca, por lo que la inversión implicaría solo desarrollar el yacimiento. “En Romina el 100% de la inversión se quedará en el país. Es un mix de subterránea y tajo abierto. Será de una rápida implementación. Es polimetálica y está en línea con lo que producimos”, refuerza Roberto Huby. Solo con Romina se prevé incrementar en un 15% la producción actual de la empresa. Salvo los permisos, ya están listos para iniciar su construcción. Además, Volcan tiene un bloque de concesiones importantes a las que pretende darles valor mediante distintas formas de asociación. Por ejemplo, en setiembre de 2023, después de varios meses de negociación, se firmó con Antofagasta Minerals un joint venture para explorar las concesiones de cobre de propiedad de la empresa. “Yo creo que deberíamos enfocarnos en poner en valor las concesiones. Es una opción más apetitosa, nuestro core business. Le hemos demostrado al mercado que tenemos esa capacidad. Eso vale bastante y nuestro equipo está listo para sacarlas adelante. El futuro de Volcan es promisorio”, finaliza Huby, resaltando que confía en los recursos humanos de la empresa para incrementar los niveles de eficiencia en todas sus operaciones. En junio de 2023 Volcan cumplió ochenta años y los colaboradores, la alta gerencia y el directorio están mentalizados en que su historia, al menos, abarque ochenta años más. Y eso es perfectamente posible. Aún le queda a Volcan conocimiento, mucha vitalidad y terreno por explorar en la sierra central. � El terreno adyacente se dedicará a la instalación de aduanas, almacenes y otras infraestructuras propias de la logística en un puerto mayor.
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