188 189 pioneros de la minería moderna en el perú Luego, al reemplazar a Bravo Bresani en la Dirección General de Minería (entre 1971 y 1975), continuó su mismo derrotero impulsando una visión moderna de la industria, resaltando siempre la misión de que ésta fuera potenciadora del desarrollo nacional y que se orientara a la mejora en la calidad de vida de las comunidades mineras. Desde allí impulsó y dirigió el camino normativo para promover la industria. Además contribuyó a impulsar la elaboración de la Carta Geológica y a atraer el financiamiento de la cooperación internacional. “David luchó denodadamente por impulsar la exploración minera en el Perú, tanto acelerando el levantamiento de la Carta Geológica, como llegando a acuerdos con misiones estatales extranjeras para la exploración y realización de estudios de prefactibilidad de importantes proyectos. Entre esos proyectos están Michiquillay, La Granja y Cañariaco”, revela el consultor en minería y petróleo Luis Vargas Barbieri. En ese entonces, el Director General de Minería tenía un peso enorme. Incluso el ministro de Economía se dirigía a esa oficina para discutir sobre las necesidades del sector e, incluso, para negociar temas tributarios. El sector minero estaba representado por funcionarios de alta calidad humana y profesional y discutían políticas públicas con el equipo técnico de Economía y con presencia del propio ministro. En aquellas épocas, esos funcionarios probos sembraron las semillas para que, durante décadas, el Ministerio de Energía y Minas fuera considerado una isla de excelencia. Pero no todo era color de rosas. Pese a que la visión de David Ballón era absolutamente realista y documentada, tuvo que poner a prueba su tenacidad y su característica persistencia para contagiar en los demás su ambición por un desarrollo integral del país impulsado por la minería. No solo tuvo que bregar contra la estrechez económica de un país golpeado y desigual como el nuestro, sino contra aquellos políticos cortoplacistas que por años se encumbraron como autoridad con objetivos personalísimos o sin merecerlo. Ese conocimiento de la actividad, su actuar apasionado y la creatividad para encontrar soluciones a problemas acuciantes hicieron de David Ballón un líder natural, uno que combinaba sus capacidades de ingeniería con el estudio de todo el cuerpo de leyes del sector. Es por eso que muy pronto se le ofrecieron otras oportunidades en el servicio público. Ya había sido Presidente de la Junta de Obras Públicas en Cerro de Pasco, en 1969 fue Director de Promoción Minera, luego Director General de Minería y, más adelante, fue también Presidente del directorio de Minero Perú. Esa intensa actividad de representación a nivel nacional lo llevaron naturalmente a ser nombrado delegado nacional en otros eventos internacionales como la conferencia de ministros de la Organización de Países Exportadores de Cobre (CIPEC) en Lima; luego presidió la delegación peruana en la reunión del Grupo de Hierro en Ginebra, Suiza; y, entre 1970 y 1975, fue miembro del directorio del CIPEC, del cual fue elegido presidente por sus innegables capacidades y espíritu constructivo. Esta organización reunía a los cuatro o cinco países más productores de cobre en el mundo. Toda esa experiencia, conocimento y contactos acumulados en su fructífera labor como funcionario público y fuera del país nutrieron más adelante su paso por la vida gremial. En cabal reconocimiento de sus aptitudes y transparencia fue elegido como presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, desde donde promovió el desarrollo de la actividad minera y la divulgación del conocimiento con base técnica de manera apasionada. Lo mismo había hecho dos décadas atrás, desde la presidencia del Banco Minero con temas de financiamiento, cuando facilitó préstamos a pequeños y medianos mineros que fueron vitales, en plena crisis de la dictadura militar, para darles continuidad a sus proyectos, creando el mecanismo conocido como la “aceptación minera”. El asesor legal del directorio del Banco Minero durante el mandato de David Ballón era Max Arias-Schreiber Pezet. En marzo de 1993 publicaría izquierda– Como delegado peruano en la conferencia de ministros de la Organización de Países Exportadores de Cobre. Derecha– Asumiendo personalmente la supervisión en una plataforma de perforación diamantina en Katanga.
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