22 23 pioneros de la minería moderna en el perú Backus & Jhonston. Se trataba de Antenor Rizo Patrón Lequérica, quien dos años antes se había graduado como ingeniero de minas. Rizo Patrón era tan apasionado de la minería como del estudio y de la investigación. Su espíritu de trabajo era motivado por la curiosidad y su auténtica dedicación a la resolución de problemas. Por ello, don Eulogio Fernandini no dudó en contratarlo de manera muy ventajosa para que dirigiera los establecimientos metalúrgicos de Huaraucaca. Seguramente en la evaluación del joven también influyó el hecho de que no se amilanaba ante los retos, pues se trataba de una planta moderna que contaba con una subplanta de preparación mecánica de minerales y una concentradora por flotación; una oficina de amalgamación para minerales argentíferos; una fundición de hornos de cuba para producir matas de cobre y, una oficina de lixiviación de bismuto hasta obtenerlo en estado metálico. A su corta edad, el joven ingeniero Rizo Patrón se constituyó como jefe de esa gigantesca planta, una de referencia en el país. Un año después de establecerse en Huaraucaca, en 1900, regresaban don Eulogio y el joven ingeniero de la visita a una concesión altoandina e hicieron una pausa en la hacienda Ayaracra. Allí recibieron unas muestras de carbón que habían encargado recoger en la antigua Minasragra, abandonada hacía bastante tiempo, para ver la posibilidad de utilizarla en la fundición de Huaraucaca. Como no había combustible para la calefacción, ambos decidieron utilizar parte de ella. Al encender el carbón, éste despidió una inesperada cantidad de gases sulfurosos que llamó la especial atención del ingeniero, pues en la muestra no se detectaban otros sulfuros o pirita que les fueran familiares. Al analizarlas en profundidad, Rizo Patrón encontró una rara mezcla de vanadio con azufre de la que no se tenía noticias en otras partes del mundo. Superada la sorpresa, le informó sobre el inesperado hallazgo a don Eulogio Fernandini. Más adelante, el cuerpo de ingenieros de minas, bajo la jefatura del notable científico don José Julián Bravo, con la participación del científico norteamericano, Foster Hewet, concluyeron que se hallaban ante una nueva especie mineral. Esta originalidad fue constatada también enviando muestras a laboratorios académicos de Estados Unidos. Al pentasulfuro de vanadio fue bautizado, en justo homenaje a su descubridor, con el nombre de “rizopatronita”. En 1905, Fernandini y Rizo Patrón denunciarían el abandonado yacimiento de Minasragra y le pusieron el nombre de La Química. Convencidos de la abundancia de vanadio en la zona, hasta el año 1906 siguieron concretando los denuncios de las minas la Física, Triunfo de la Química y Laboratorio. El vanadio era, entonces, un elemento indispensable en la metalurgia porque, añadido al acero, lo dotaba de una excelente dureza, procurándole la posibilidad de múltiples usos. En pleno desarrollo de la era industrial el vanadio peruano se hizo tan popular que el 90% de la producción mundial salía de Minasragra, convirtiéndose, para el año 1906, en la primera productora de vanadio en el mundo. La sociedad establecida por don Eulogio y Antenor Rizo Patrón continuaría por tres décadas y sumaría muchos otros éxitos. El crecimiento de la Negociación La Smelter, primera fundición de la Cerro de Pasco Mining Co., estuvo ubicada muy cerca a la fundición de Huaraucaca, considerada entre “las fundiciones de mayor importancia que existen en el Perú, tanto por las máquinas modernísimas Trabajadores y pobladores de la zona se reúnen en la puerta del templo antes de la misa de los domingos. LA NEGOCIACIÓN FERNANDINI INCREMENTÓ SUS PROPIEDADES. ENTRE ELLAS SE DESTACABAN COLQUIJIRCA DE PLATA, CERRO DE PASCO DE COBRE, SAN GREGORIO DE BISMUTO Y HUANCAVELICA DE MERCURIO.
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