222 223 pioneros de la minería moderna en el perú Desde 1997, y a lo largo de la siguiente década, Yanacocha demandó más de 80 camiones Caterpillar y Ferreyros promovió los contratos de Mantenimiento y de Reparación de Componentes (MARC), diseñados para brindar soporte en diversos niveles hasta la administración total de las flotas. A cambio de un pago por hora o tonelada, Ferreyros se hizo cargo de todos los mantenimientos y reparaciones, brindando costos de operación muy previsibles para la minera. En el MARC de Yanacocha confluían el soporte técnico con personal asignado en mina, la atención en espacios como el CRC y la gestión de componentes y repuestos con un almacén en el sitio minero, entre otros. Esta experiencia pionera dio paso a la constitución de un pool de ingenieros y técnicos para el soporte minero en el norte del país, mientras que en el sur, tras una reorganización de capacidades técnicas, se configuró otro equipo especial de atención con sede central en Arequipa. El modelo de los contratos MARC fue adoptado también por Pierina, de Barrick, para camiones de 150 toneladas; y en 1999 llegaron los primeros camiones Caterpillar de 240 toneladas. Southern Perú, Cerro Verde y Antamina los adquirieron y, la última, adoptó un MARC para el soporte de una flota de 34 camiones 793C, a la que se sumaron además camiones de 100 toneladas y equipos auxiliares. Todos operaban bajo exigentes condiciones. En ese último tramo de los años 90, la empresa también ofreció respaldo a los camiones Caterpillar de 150 toneladas que trabajaban en la operación de Shougang. De esta manera Ferreyros se convirtió en una cantera de talento valioso para distintas minas dentro de nuestro territorio. Desde entonces, la transferencia de capacidades está instalada en el ADN de Ferreyros. El camino empieza en la adquisición de esas habilidades y continúa con su transferencia. A eso le ha dedicado la empresa mucho esfuerzo, tiempo, recursos y cabeza porque consideran que el negocio de bienes de capital no es el de vender un fierro, un equipo, sino que se venden eficiencia y productividad. Eso implica un acento principal en el recurso humano, conocimiento y habilidades tecnológicas. De allí que la formación de cuadros se haya tecnificado y modernizado con el tiempo, ante la aparición de herramientas e instrumentos que antes no existían. Por ello también se contribuye con diversas iniciativas de institutos de educación técnica para el desarrollo de nuevos talentos. Esa necesidad de formación de cuadros no ha significado solo hacer escuela en el Perú sino, también, enviar mucha gente al extranjero. El presupuesto de la compañía para la capacitación de personal es impresionante. Obviamente, Caterpillar también ha puesto mucho énfasis en ello porque ese expertise es vital en el negocio. Gonzalo Díaz Pró, actual gerente general de Ferreyros S.A., subraya lo importante que es la creación y transferencia de capacidades, haciendo énfasis en distintos aspectos: “Son físicas, con la instalación de talleres; intelectuales, con el conocimiento del producto e ingeniería avanzada; técnicas manuales, que fluyen por los brazos de obreros y mecánicos; y, tecnológicas, que son las que se exigen ahora, más sofisticadas, digitales y que enrumban a la compañía hacia la automatización”. Así Ferreyros ha pasado de ser una compañía que vende productos a una que vende servicios centrados en el cliente, lo que requiere de capacitación constante. El vehículo es importante, pero más el ser humano que lo opera, y ello también se refleja en las iniciativas de responsabilidad social. “Justo en el 75 aniversario de la compañía, en 1997, se creó la Fundación Ferreyros, hoy Asociación Ferreycorp, que contribuye a la formación de futuros profesionales con valores y responsabilidad ciudadana. En 2012 se constituyó el Club de Operadores, y pocos años después el de Técnicos, para aportar al desarrollo y el reconocimiento de ambos grupos. Nos acompaña una vocación de crear valor en los jóvenes a través de su formación”, señala Mariela García de Fabbri, hoy gerente general de Ferreycorp. FERREYROS PASÓ DE SER UNA COMPAÑÍA QUE VENDÍA PRODUCTOS A UNA QUE VENDE SERVICIOS CENTRADOS EN EL CLIENTE, LO CUAL REQUIERE DE UNA CAPACITACIÓN CONSTANTE. La demanda de camiones gigantes ha seguido creciendo, lo mismo que los servicios dedicados de mantenimiento y reparación.
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