
Lima, 19 de agosto de 2026.- En el marco de GESS 2026, Rodrigo Isasi, socio director de Empathy, lideró una sesión sobre Future Thinking en la que especialistas y representantes del sector empresarial analizaron, en Lima, cómo anticiparse a los cambios que marcarán los próximos años y qué capacidades necesitan desarrollar las organizaciones desde hoy para responder estratégicamente a escenarios futuros cada vez más complejos.
Durante su intervención, Isasi explicó que las organizaciones no pueden esperar a que los cambios ocurran para recién reaccionar. El Future Thinking propone mirar hacia adelante, identificar las tendencias y transformaciones que podrían impactar a una empresa y, a partir de ello, tomar desde hoy las decisiones necesarias para estar preparados.
En ese sentido, el encuentro desarrollado en GESS 2026 presentó herramientas para reconocer señales de cambio, anticipar tendencias e identificar oportunidades antes de que los nuevos desafíos se conviertan en limitaciones. En ese contexto, Isasi planteó una pregunta clave para los líderes empresariales: ¿en qué tendría que ser realmente buena una organización para seguir siendo relevante en el futuro?
Uno de los principales mensajes de la jornada fue que muchas de las capacidades necesarias para enfrentar el futuro ya forman parte de la agenda de sostenibilidad. La gestión eficiente de los recursos, la innovación, la adaptación al cambio, la transición energética y el fortalecimiento de la cultura organizacional pueden convertirse en ventajas estratégicas cuando se analizan desde una perspectiva de largo plazo.
Como ejemplo, Isasi resaltó el caso de Cementos Pacasmayo, donde el incremento del uso de energías limpias representa una decisión que no solo responde a las exigencias ambientales actuales, sino que también permite anticiparse a futuros escenarios regulatorios y fortalecer la competitividad de la empresa.
Desde esta mirada, la sostenibilidad deja de ser únicamente una respuesta a las demandas del presente y se convierte en una herramienta para posicionar a las organizaciones frente a los cambios que vienen.
La anticipación también implica reconocer cuándo el entorno exige transformar el rumbo de una empresa. En ese sentido, el caso de Celepsa, empresa del sector energético, permitió reflexionar sobre la importancia de adaptarse a tiempo frente a los cambios del mercado y de alinear la visión, la misión y el propósito con todos los colaboradores para que la transformación ocurra en toda la organización.
Asimismo, Isasi explicó que las tendencias deben entenderse como parte de sistemas interconectados. Un ejemplo es el crecimiento de la industria de centros de datos y su creciente demanda de agua, una señal de cómo una transformación tecnológica puede generar impactos ambientales, sociales y regulatorios que trascienden a un solo sector.
La reflexión final de GESS 2026 fue clara: prepararse para el futuro no significa intentar adivinarlo, sino desarrollar la capacidad de reconocer los cambios antes de que sean evidentes, comprender sus implicancias y actuar oportunamente. Para las organizaciones peruanas, incorporar el Future Thinking representa una oportunidad para anticipar riesgos, identificar oportunidades y construir ventajas competitivas de largo plazo.