198 199 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx empresa empezó a preparar su salida. Pese a haberse expropiado Cerro–Perú, un año después las ventas de la corporación crecieron 49% más que en el año anterior, lo que apreció sus acciones en un 70%. La lección de la Cerro Si estamos de acuerdo en que la inversión es el combustible que dinamiza los motores de desarrollo, lo mínimo que podemos hacer como nación es establecer las mejores condiciones para atraer capitales hacia el país. Eso sucedió con la Cerro de Pasco Corporation, que se quedó 72 años, desarrolló proyectos mineros, metalúrgicos, hidroenergéticos, ganaderos, de transporte ferrocarrilero, de insumos industriales, investigación científica, capacitación de sus recursos humanos, etc., y legó un modelo de trabajo, basado en la disciplina, la investigación, la meritocracia y la eficiencia. Otra constante en relación a la inversión minera es que, cuando en el Perú coincidieron un marco económico liberal y buenos precios de los metales se propició en el país mayor bonanza, crecimiento sostenido y largos periodos de estabilidad. Es más, el estímulo para el desarrollo de la minería fue la herramienta clave para sacarnos de dos de las crisis más profundas por las que atravesamos en nuestra historia republicana: las secuelas de la Guerra con Chile y las profundas heridas de la hiperinflación y de la violencia terrorista a fines del siglo pasado. En ambos casos, se promulgaron leyes promotoras que encendieron los motores de la minería y de la economía nacional. Otro largo periodo de crecimiento en esas condiciones, fue después de la promulgación del Código de Minería de 1950, en el que nuestro PBI creció por casi veinte años consecutivos, a una tasa promedio superior al 5%, según el BCR. Pero la consolidación del sector minero es apenas la primera etapa en un deseable proceso de desarrollo para el Perú pues, más allá de la energía, vías de comunicación, medios de transporte, insumos, suministros, repuestos, servicios y otros que requiere la actividad, el gran reto de este siglo es aprovechar el impulso de la minería para diversificar nuestro desarrollo y ser cada vez menos dependientes de variables como los precios internacionales sobre los que no tenemos control. Ya conocemos la fórmula: investigando, planificando, innovando y destinando parte de los ingresos nacionales a la causa del desarrollo, estimulando sectores que nos brinden ventajas competitivas en el mundo. En ese sentido, la sociedad civil debe mantenerse atenta no solo al accionar de las empresas, sino al de sus autoridades elegidas que, muchas veces, se olvidan de su compromiso con el desarrollo y se rinden ante apetitos personales o populistas. Por ello es importante institucionalizar al país, que el Estado nos dé las herramientas y ofrezca las condiciones para recibir esa inversión, aprovecharla, e invertir esos recursos pensando en las siguientes generaciones; pero también castigando duramente a los oportunistas que hipotecan nuestro futuro desviando esos recursos para fines personalistas. El desarrollo se construye paso a paso y cuesta mucho. La buena noticia es que China y Estados Unidos han anunciado inversiones en infraestructura y, con ello, motivado una mayor demanda y un alza en el precio internacional del cobre. El Perú es actualmente el segundo productor más importante en el mundo y tiene reservas como para triplicar su producción en las siguientes décadas. Además, los especialistas señalan que la demanda del cobre seguirá creciendo por ser el mejor insumo transmisor de energía para la producción de autos electrónicos y para los generadores y artefactos que utilizan energía renovable. Una nueva y auspiciosa era se abre para este mineral tan vinculado a nuestra tierra y a la historia del Perú. Si hablamos de propiciar desarrollo y combatir la pobreza, la minería nos abre una nueva posibilidad. Pero ya tenemos una historia y lecciones aprendidas. No podemos desperdiciar otra gran oportunidad. � HISTÓRICAMENTE, CUANDO EN EL PERÚ COINCIDIERON UN MARCO ECONÓMICO LIBERAL Y BUENOS PRECIOS DE LOS MINERALES, SE PROPICIÓ EN EL PAÍS MÁS BONANZA, UN CRECIMIENTO SOSTENIDO Y LARGOS PERIODOS DE ESTABILIDAD.
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