La Cerro de Pasco

88 89 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx los concentrados, los fundentes y el material recirculante que, mediante un proceso de tostación eliminaban de la mezcla rastros de arsénico, antimonio y plomo. De ese proceso se seleccionaba una calcina que era trasladada a los hornos de reverberos de la fundición, donde los quemadores separaban los sulfuros metálicos de la escoria. Por las altas temperaturas se producía un líquido espeso y anaranjado que era transportado en tazas gigantes cargadas por grúas mecánicas hacia los reactores de conversión Pierce Smith, en los que se eliminaban los restos de hierro y azufre con una técnica de soplado y el uso de fundentes. De esa forma se obtenían los blíster de cobre de 98,5% de pureza. Paralelamente, la escoria era sometida con agua a presión para sangrarla, granularla y transportarla a un depósito de deshechos, específico para tal fin, ubicado en Huanchán. El corredor minero de la sierra central seguía sorprendiendo por la calidad polimetálica de sus minas. Por esa razón la plana mayor de La Oroya propuso adicionar en 1928 un circuito paralelo de plomo. El aglomerado del mineral era fundido en hornos de manga utilizando coque y una adición de chatarra de fierro para prevenir la formación de magnetita y así evitar que los restos de plata y plomo se perdieran junto con las escorias. Inmediatamente el plomo reducido se introducía a unas ollas en las que era espumado y, una vez alcanzada la textura adecuada, era cargado en un horno de reverbero donde se separaba la mata de cobre, el speiss –una mezcla de cobre, arsénico y antimonio– y el plomo bullón. Este último retornaba a las ollas receptoras para mezclarse con plomo de obra limpio, eliminar el exceso de cobre y enviarlo a las zonas de moldeo y, luego de someterse a temperaturas entre 350 y 380 grados, producir en dos tornamesas horizontales ánodos de plomo. Para la refinación del producto, los ánodos de plomo bullón eran sometidos a un proceso de refinado electrolítico tipo Betts modificado. Las impurezas como el antimonio, bismuto y plata insolubles formaban una capa de barro arriba– La producción 24 horas al día, en cantidades nunca antes conocidas en suelo nacional, elevó la calidad del mineral exportado y produjo inusitados rendimientos. Derecha– El complejo requirió cada vez más obreros calificados para asegurar la eficiencia y evitar previsibles accidentes.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2