La Cerro de Pasco

90 91 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx La Casa de Piedra de Cerro de Pasco fue reemplazada por el imponente edificio administrativo de la compañía en La Oroya. que se adhería al ánodo corroído y, luego, era lavado por inmersión. Así se recuperaba incluso el electrolito y los lodos podían ser desprendidos con agua a presión. Luego de un periodo de deposición, los cátodos eran removidos hacia las celdas de lavado y se fundían hasta a 450 grados, en una de las tres ollas de 160 toneladas de capacidad, para el proceso de refinado. Mediante una fuerte agitación con hidróxido de sodio se espumaba el producto y se separaban los remanentes de arsénico, antimonio y estaño. Finalmente, el plomo refinado era moldeado en barras de 45 kilogramos para su comercialización. Pese al temprano éxito de la refinería y al reconocimiento internacional que se ganó en base a la alta calidad de sus productos, los procesos y los métodos empleados en la fundición estuvieron siempre en una constante evaluación. El deseo de optimizar sus procesos y productos, y la ya mencionada calidad polimetálica del mineral de la sierra central –de muy alta ley, como en escasos lugares en el mundo–, llevó a la empresa a tomar la decisión de crear, en 1927, el Departamento de Investigaciones Metalúrgicas de La Oroya, utilizando los protocolos, el equipamiento, la tecnología y el personal mejor calificado. Este novísimo Departamento se inició bajo la dirección de T.E. Harper Jr., bajo la superintendencia de R. Spilsburry, y desarrolló ideas innovadoras referentes al tratamiento de minerales y procedimientos metalúrgicos hasta la abrupta estatización de la empresa a inicios de los años setenta. Uno de los primeros proyectos de este centro de investigaciones fue la producción experimental de bismuto refinado y de la aleación plomo–bismuto y otras de bajo punto de fusión. Estas investigaciones fueron de tremenda importancia pues, más adelante, la propia empresa consideró que esas aleaciones se convirtieron en un factor diferencial relevante en el mercado para superar la crisis financiera global de la década siguiente. Otro de los más notables aportes de este departamento de investigación en esas primeras épocas fue el Laboratorio de Espectografía, instalado en 1940, que sumó modernos instrumentos científicos para los trabajos de análisis del mineral. Estos profesionales, a través de sus equipos, podían identificar con mucha exactitud la composición de una muestra desde la absorción y el reflejo de los haces de luz en su superficie. El espectro del análisis de cada muestra producía gráficos que permitían obtener información valiosa para la toma de decisiones en cuanto a la pertinencia del minado y al mejor tratamiento metalúrgico de cada concentrado. Fuera de la fundición era difícil diferenciar la ciudad de la empresa misma, pues estaban totalmente amalgamadas, al extremo que la sede administrativa de la Copper se constituía en los hechos como en una suerte de centro de la vida misma del pueblo. Incluso el ferrocarril comprometía el tráfico de algunas calles externas por las que transitaban los hombres con casco y overol, a quienes se les podía percibir acelerando el paso al sonido del pito que marcaba el cambio de turno. Es más, ese pito de La Oroya terminó por relevar de funciones al campanario de la Iglesia en su labor de marcador horario de la colectividad. Con el tiempo, el Complejo Metalúrgico de La Oroya continuó erigiéndose como el más importante de Sudamérica y en uno de los de más admirados en el resto del planeta. Los profesionales de distintos rubros como ingeniería, geología, metalurgia, laboratorio, investigación, entre otros, postulaban desde distintos rincones del mundo para tentar un desarrollo profesional en ese promisorio proyecto, que resplandecía como una isla luminosa entre las imponentes montañas del camino de ingreso hacia los Andes. El golpe energético Base fundamental para una industria de esta envergadura será siempre la energía, cuya generación varía históricamente en términos de posibilidades tecnológicas así como de costumbres y realidades geográficas. Si bien la EL DESEO DE OPTIMIZAR PROCESOS Y MEJORAR PRODUCTOS LLEVÓ A LA EMPRESA A CREAR, EN 1927, EL DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIONES METALÚRGICAS.

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