La Cerro de Pasco

92 93 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx primera central hidroeléctrica se había construido en 1880 en Northumberland, Gran Bretaña, estas fuentes de energía se popularizarían a principios del siglo XX alrededor del mundo por el aumento en la demanda de electricidad. Por ejemplo, ya para 1920 las centrales hidroeléctricas generaban buena parte de la producción total de electricidad en países como Estados Unidos o Canadá. La energía hidráulica aprovecha la caída del agua a gran velocidad desde una altura suficiente como para hacer rotar turbinas. Ese movimiento rotatorio se transforma finalmente en energía eléctrica por medio de generadores. Después de que el agua es utilizada para ese propósito se le deja seguir su curso por el río. La instalación de turbinas y equipos, así como la construcción de grandes presas y canales de derivación requiere de una fuerte inversión; quizá por ello en el Perú nunca antes se había visto una obra de ingeniería como la de la Estación de La Oroya y, menos, un sistema de transmisión eléctrica que se extendiera hacia buena parte de la sierra central. Los estudios para la sustitución del carbón como principal fuente de energía se habían iniciado ni bien llegó la empresa norteamericana al Perú. Como era un país sin industrias, incluso en el que grandes ciudades carecían de energía eléctrica –salvo Lima o Arequipa– el Estado no había hecho esfuerzos por buscar otras fuentes alternativas de energía más perdurables y, a la larga, más económicas. El diario San Francisco Call, en su edición del 14 de junio de 1908, ya había titulado “Los Andes, un gran almacén de energía”, un artículo en el que subrayaba el gran potencial que tenía la generación de energía hidráulica en nuestro país y en toda la costa oeste de la región andina. Pero nuestras autoridades políticas habían dejado a la necesidad y deseo de las empresas privadas el desarrollo de la industria de generación eléctrica. De acuerdo a un documento expedido por el ingeniero A.L. Wilcox y Mr. Pyster, ambos responsables de la obra por parte de la Cerro, el sistema de generación eléctrica de La Oroya contemplaba tres generadores de 3,750 k.v.a. derecha– La sustitución del carbón por energía eléctrica, y las redes de distribución para el desarrollo de las operaciones, potenciaron la dinámica de la producción.

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