130 131 la minería moderna integración del perú a la clase mundial doctor Roberto Letts Colmenares construyó una de las empresas mineras más grandes del Perú, y una de las mayores entre aquellas que aún se mantienen bajo efectivo control de capitales peruanos, una condición que el siempre defendió”. Roberto Servat lo recuerda en una imagen que lo pinta de cuerpo entero: “Me pidió que en un directorio leyera y luego transcribiera todo lo que había él escrito a lápiz. Él solo usaba lápiz. En vez de ‘y’ griega solía utilizar la ‘i’ latina. Le hice notar que estaba mal escrito y me contestó que, si bien la ‘y’ había sido incluida en el alfabeto romano, él no había aceptado esa norma, que no estaba de acuerdo con esa introducción y que por ello no la utilizaba”. El puerto multipropósito La bahía de Chancay era una de las tres caletas balleneras de la costa peruana, junto con las de Pisco y Paita. Su puerto era de propiedad de la familia Gildemeister. Para cuando los activos y pasivos de estas empresas fueron expropiados en la época de Velasco, ya había descendido la caza de ballenas y cachalotes para la producción de carne y aceite, básicamente por la escasez de los cetáceos. En mayo del 63, la caleta de Chancay paralizó sus operaciones y empezó a desinstalar las plantas de aceite; posteriormente, durante el gobierno militar, se expropió la empresa y la flamante PescaPerú instaló una planta de harina de pescado. Con el cambio de siglo, Juan Ribaudo la compró y tuvo la visión de la construcción de un puerto. Desde 2000, José Ignacio de Romaña asumió la gerencia comercial y como responsable de la logística para la venta de los concentrados observó que para los Juegos Olímpicos en Beijing se había producido una demanda enorme de concentrados para la construcción de carreteras, aeropuertos, estadios, hoteles, vías férreas en China y, ante esa vorágine, el Callao colapsó. Desde allí se instaló en él la idea de buscar un puerto alternativo para el embarque del mineral y Chancay ofrecía a futuro una salida más cercana y limpia. Un buen amigo le contó que su suegro tenía el proyecto de un puerto en Chancay. De Romaña se reunió con el ex marino y fundador de la pesquera Diamante, Juan Ribaudo de la Torre, convencido de que el gran calado natural de la bahía, cercano a los veinte metros, era el lugar ideal para construir un puerto para grandes embarcaciones. Ribaudo había contratado al almirante José Noriega Lores para desarrollar el proyecto, creó la compañía Chancay Ports y salió en busca de un socio paritario. Rápidamente las conversaciones condujeron el tema hacia un puerto multipropósito y se desestimó la idea del embarque de minerales; pero el concepto de abrir una puerta al Asia y la posibilidad de transportar la producción peruana fue suficientemente seductor como para que De Romaña llevara la propuesta a Volcan. La incluyó en un plan a 2015 que sugería la inversión en hidroeléctricas, en una refinería, la conclusión de la planta de óxidos de Cerro de Pasco y de la concentradora de Alpamarca. Pero en 2008, la empresa decidió concentrarse en las minas e hidroeléctricas. Si bien desde 2010 se mantuvo conversaciones con el ingeniero Ribaudo, no se logró un acuerdo. Mas bien se tomó conocimiento de que, Ultramar, una empresa chilena de navegación habría tenido reuniones y un preacuerdo hasta febrero de 2011. Finalmente, al no concretarse dicho proyecto, entre abril y mayo de 2011, los señores José Picasso y José Ignacio de Romaña retomaron las conversaciones con el ingeniero Ribaudo y el almirante Noriega. Eso permitió que Volcan se asociara con ellos en el proyecto del puerto de Chancay. Mientras Chancay Ports se encargaba de impulsar la parte técnica del proyecto, Volcan atendía la compra de los terrenos adyacentes al patio de operaciones, donde se ubicará el enclave logístico de unas 870 hectáreas. Para evitar la especulación con el precio de las tierras, Volcan creó una SE DESESTIMÓ LA IDEA DEL EMBARQUE DE MINERALES, PERO EL CONCEPTO DE ABRIR UNA PUERTA Y LLEVAR LA PRODUCCIÓN PERUANA AL ASIA FUE SUFICIENTEMENTE SEDUCTORA PARA EL DIRECTORIO. José Ignacio de Romaña, director de Volcán y el promotor del proyecto del Puerto de Chancay dentro de la empresa.
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