La Minería Moderna

17 integración del perú a la clase mundial 16 la minería moderna Ricardo Palma no solo fue un gran escritor peruano que nos legó sus singulares ‘Tradiciones Peruanas’, sino que en los albores de su vida profesional fue también contador de la Marina de Guerra del Perú y profesor de la Escuela Naval. Una de sus historias poco conocidas en la Marina fue que el escritor, entonces de 22 años, naufragó a bordo del buque Rímac el 1 de marzo de 1885 en las costas de Punta San Juan, cuando se dirigía al sureño puerto de Islay. Nunca se supo muy bien cómo el buque dio a parar sobre el roquerío de los arrecifes pero, en la tradición “Orgullo de cacique”, Palma dio cuenta de que lo que en un principio parecía un accidente con pocas víctimas se tornó en una pesadilla cuando el grupo llegó a la desértica costa de Punta Parada, en Marcona: “La sed y el cansancio dieron cuenta de 86 náufragos y, los que llegamos caminando a Chaviña, Chocavento o Acarí, más semblanza teníamos de expectros que de seres”. De la tripulación original de 400 soldados y rabonas solo sobrevivirían 19. Eran épocas en las que no había faros y los barcos orientaban su rumbo por medio de rústicas brújulas. Extrañamente, el buque Rímac no fue el único que encalló en esas costas. Muchos otros barcos habían quedado despanzurrados entre las filosas piedras que asomaban con la marea baja, como el vapor trasatlántico Italia unos lustros después. Algunos especulan que los buques fueron desviados de su curso por la corriente, otros aluden al siempre posible error humano y, no pocos, aducen que una alteración en el magnetismo de los instrumentos de navegación por el gran yacimiento de hierro de Marcona habría sido la causa. Quince años antes del naufragio del Rímac, otro gran personaje en nuestra historia, el sabio Antonio Raimondi, que había llegado a la zona para estudiar el potencial de nuevos depósitos guaneros, dio cuenta de la existencia de un imponente yacimiento de hierro. Con ese descubrimiento el propio Raimondi inició el análisis de las estructuras minerales subrayando la riqueza indiscutible de la zona, pero recién 35 años después, en 1915, se iniciaría la exploración del mismo. Marcona es parte de la provincia Metalogénica Andina Occidental, con áreas de hierro en la cadena costanera meridional entre Paracas y Chala. “El yacimiento de Marcona es de tipo magnetita-apatito del CalvolianoOxfordiano y tiene más de 1500 MT de 60% de hierro (las estimaciones actuales oscilan entre el 47% y 58%). Se trata de un skarn cálcico de hierro, caracterizado por presentar un patrón de alteraciones calcosilicatadas estratigráfica, coincidente con un centro volcánico, intrusivo fisural, razón por la cual se le denomina un skarn geotermal. Marcona además tiene una relación directa con la Falla NO dextral Treinta Libras, similar a la Falla Atacama de Chile… y su origen está relacionado al reemplazamiento de fluidos hidrotermales de rocas intrusivas subvolcánicas del jurásico medio”, según refiere Jorge Acosta en un estudio de 2006 para el INGEMMET. Se trata de un yacimiento del tipo IOCG (mineral de hierro, cobre y oro, por sus siglas en inglés), adyacente a las bahías de San Juan y de San Nicolás, en la sureña provincia de Nazca. Antes del desarrollo minero solo se habían DESIERTO Allí donde no había absolutamente nada, salvo la arena del desierto, la inversión de un grupo naviero y constructor norteamericano inició el proyecto de Marcona, la mina de hierro más grande del Perú. HIERRO EN EL

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