La Minería Moderna

214 215 la minería moderna integración del perú a la clase mundial minero, sino de la rigidez ideológica de un gobierno que pretendía hacer calzar la realidad en su fantasioso decálogo. No había tolerancia ni voluntad de diálogo. Todo se hacía “en nombre de la reivindicación del pueblo peruano”. Veinte años después fuimos testigos del daño que le hizo esa testarudez al país. En general, la gran minería sufrió de acoso y de cambios normativos y económicos que, como un torpedo, la impactaron en su línea de flotación. Es en esas circunstancias que Buenaventura optó por una estrategia que ya les había dado resultado a algunos hacendados. Frente a los ojos del gobierno, el mayor pecado de entonces era ser “grande”, así que el directorio decidió dividir la compañía. Cada unidad minera se convirtió en una empresa diferente bajo la batuta de don Alberto y de dos de sus hijos. Huachocolpa y Recuperada serían de responsabilidad de Roque, Orcopampa continuó bajo el liderazgo de Raúl y Buenaventura operaría Julcani y Uchucchacua. Todo ello obligó a ejecutar cambios en la administración. Hasta allí tenían solo un gerente general, Jorge Benavides, y un gerente de operaciones, Víctor Álvarez. Para poder sobrevivir al embate de normas tributarias y antitécnicas, como la creación del tipo de cambio diferenciado para exportaciones e importaciones y altísimas obligaciones tributarias, en Buenaventura se creó una subgerencia de Finanzas, que luego se convertiría en la Gerencia de Administración y Finanzas. Debajo de ella se desplegarían los departamentos de compras, control de inventarios, sistema de información y tesorería. No pasó mucho tiempo para que todas las empresas del sector entraran a una fase de crisis. De eso da cuenta Carlos Gálvez, quien ingresó a Buenaventura en febrero de 1978 como líder del área de Tesorería. “Estábamos en la última lona. Nos llamaban ‘el grupo de los bomberos’ porque todo el tiempo estábamos apagando incendios. Casi como un salvavidas, Southern se convirtió en accionista de la empresa con una participación del 11%. Era una situación terrible y priorizamos conservar el buen nombre de la compañía. derecha– La familia Benavides Ganoza en pleno. Alberto hijo, Mercedes, Raúl, doña Elsa, don Alberto, Blanca y Roque. abajo– Campamento de Uchucchacua en medio de la nieve y de las inclemencias de la altura andina.

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