La Minería Moderna

218 219 la minería moderna integración del perú a la clase mundial Buenaventura diera el salto hacia la Bolsa de Nueva York. Aunque el detalle de esa historia lo contaremos más adelante. Mirando para afuera “En el ADN de Buenaventura está Cerro de Pasco. Tenemos una cultura heredada de mi padre, que se formó en esa empresa. La Cerro de Pasco tenía presencia a lo largo de la cordillera y en esa cultura se formaron muchos buenos profesionales mineros nacionales, de entre los que también salieron algunos emprendedores, como mi viejo. Esa marca la tenemos”, afirma Roque. En ese sentido, subraya que la vocación por explorar, por seguir buscando, “es una pasión que ni los políticos pueden destruir”. Cuando uno está preparado es que lo alcanza la suerte, solía decir don Alberto. Y en los ochenta, pese a la situación del país, hubo coincidencias felices que se dieron por no dejar de explorar donde intuían algún potencial minero. Incluso en zonas donde otros habían realizado esfuerzos por largos periodos sin encontrar nada atractivo y luego abandonado. Esa vehemencia y esa fe le permitió a Buenaventura afianzarse en Yanacocha o Cerro Verde y, así, seguir adelante con nuevas exploraciones y operando nuevas unidades. “Estábamos alertas a las oportunidades –confiesa don Alberto en sus memorias–, en Buenaventura nos hemos dedicado exclusivamente a la minería, especialmente al oro y la plata, metales preciosos… Mucho es lo que debemos a nuestros colaboradores, pero creo que nadie puede negar que hemos tenido fe y persistencia en los objetivos, dentro de un cálculo razonado. Esta unión de fe, de buen criterio y de una dosis de buena suerte, es esencial siempre, dentro de un compromiso con el Perú”. Durante sus primeras décadas, la compañía había desarrollado principalmente proyectos de plata, cuyo precio se mantuvo relativamente estable por sus aplicaciones en la electrónica y en la fotografía; pero, en los ochenta, la cotización de este metal comenzó a bajar. Como una estrategia para adelantarse al cambio y diversificarse, Buenaventura empezó a buscar prospectos con otros minerales. Dado el buen precio del oro invirtieron en Ishihuinca, ubicada en Caravelí, y en Shila Paula, en la provincia de Castilla, ambas en la región Arequipa. Esas dos minas iniciaron el camino de la compañía en la prospección y desarrollo de minas auríferas. Ese conocimiento sobre la minería de oro se multiplicaría en los años noventa con el desarrollo de uno de los proyectos emblemáticos de Buenaventura, como es Yanacocha. De esta historia nos ocuparemos en un capítulo aparte. Lo cierto es que, antes de que entrara en operaciones este proyecto cajamarquino en sociedad con Newmont, el presidente de Cyprus Minerals se contactó con don Alberto para obtener información sobre el potencial de Cerro Verde, un yacimiento de cobre muy particular cerca a la ciudad de Arequipa. En su visita a Lima, Milton Ward convenció a don Alberto de que Buenaventura participara con el 10%, vía una opción de compra a dos años y condicionada al buen funcionamiento de Yanacocha. Solucionado el tema para el tratamiento del oro diseminado, la mina de Cajamarca produjo réditos rápidamente y le permitió a la compañía fortalecerse como nunca antes, saldar sus deudas y diversificar sus inversiones hacia otros proyectos mineros e industriales. En paralelo, Cerro Verde presentó una complicación técnica por la necesidad de ir más abajo para la extracción de los sulfuros, lo que suponía más inversión en maquinaria y equipos. Justo en ese interín, Phelps Dodge absorbió a Cyprus y vio con buenos ojos que Buenaventura, compañía peruana al fin y al cabo, insuflara capital a cambio de una mayor participación en el accionariado. Es así que la empresa peruana llegó al 18% y, con los años, al 19,58% del capital social. Pero de esta historia también nos ocuparemos en un próximo capítulo. derecha– A partir de los ochenta, la empresa vuelca su interés hacia la minería aurífera en distintas regiones. El éxito sobrevino en Cajamarca. izquierda– Directorio de Buenaventura: Germán Suárez, Alberto Benavides, Felipe Ortiz de Zevallos; José Miguel Morales, Aubrey Paverd, Norman Anderson, Luis Coleridge y Roque Benavides.

RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2