220 221 la minería moderna integración del perú a la clase mundial “Otras empresas han crecido a través de fusiones y adquisiciones. Buenaventura, en cambio, ha ido creciendo con el tiempo gracias a su propio desarrollo orgánico. La razón es que acá hay una cultura exploradora, una mística que mi padre nos ha legado”, enfatiza su hijo Roque. De hecho, una de las cosas que ha mejorado notoriamente en el sector son los métodos de exploración. Para empezar, tienes una resolución excepcional desde los satélites. Hoy también puedes explorar con drones y ha mejorado la exactitud de los ensayos químicos y los métodos geofísicos. Lanzando energía eléctrica o midiendo la vibración de pequeñas descargas –o el sonido– puedes tener una idea clara de qué hay por debajo de la tierra. “El tiempo, la posibilidad de aumentar la periodicidad de medición y las facilidades que han ido favoreciendo la exploración son sumamente beneficiosas. Puedes tener información al centímetro. Ahora puedes determinar qué tipo de arcilla tiene el terreno disparando rayos de luz, filtrándolos y viendo cómo estos se descomponen en la superficie. Cuando los minerales están expuestos a los rayos solares generan ciertos espectros. En la práctica tienes una radiografía muy precisa”, reflexiona Raúl Benavides. Antes esto se hacía a punta de zapato y con la picota. Con las nuevas tecnologías, el geólogo agarra una roca, le expone a un espectograma y sabe rápidamente qué cosa es y cómo se compone, incluso si son arcillas, en las que es más difícil reconocer las alteraciones. Otra cosa relevante por destacar es que los niveles de producción de las minas también han cambiado. Sigue el propio Raúl, “recuerdo que cuando sacábamos 10 millones de onzas de plata era para celebrar. Hoy eso no mueve la aguja. Nos la pasamos muchos años con producciones muy pequeñas y cuando vinieron las empresas extranjeras nos metieron un tremendo zamacón, nos hicieron despertar y empezamos a producir mucho más con equipos más grandes y más exploración”, subraya. Cotizando al alza El cambio de las reglas en el modelo económico durante el gobierno de Fujimori, que no hacia distingos entre el capital nacional y el extranjero, y que promovió las grandes inversiones y la privatización de las empresas públicas, captó el interés de muchos inversores foráneos. Las grandes compañías mineras globales fijaron su atención en aquellos proyectos que, durante más de dos décadas, habían estado en el abandono; así como en empresas del sector que se habían deteriorado por la mala administración del Estado y la falta de mantenimiento y desarrollo tecnológico. En 1994, cuando ya se había restablecido el flujo de las remesas, la oficina de Southern en Nueva York decidió vender sus acciones de Buenaventura que, en ese momento, representaban el 15% del total. A instancias del banco que realizó la operación, Buenaventura se debía comprometer a comprar al menos el 3% de ellas pero, sorprendentemente, todo el paquete fue adquirido por fondos privados norteamericanos. Sucede que el Perú se había convertido en un mercado con alto potencial de crecimiento al que llegaron banqueros de inversión de distintos países. Al observar las acciones de Buenaventura en la Bolsa de Lima, los agentes de Barring Brothers les aseguraron que la empresa tenía potencial para listar en Nueva York. Es más, los fondos norteamericanos La planta de Orcopampa, en Arequipa, produce barras doré y concentrados de oro y plata. TODO LO NEGATIVO QUE PRODUJO LA DISTORSIÓN OPERADA DESDE EL GOBIERNO DE VELASCO PROPICIÓ QUE BUENAVENTURA DIERA EL SALTO HACIA LA BOLSA DE NUEVA YORK.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTM0Mzk2