22 23 la minería moderna integración del perú a la clase mundial y Huaylas. Era un proyecto integral de desarrollo para esa región basado en la electricidad y que incluía la creación de una fábrica de abonos sintéticos con insumos minerales de la región. El gobierno de Prado Ugarteche creó la Corporación Peruana del Santa, de propiedad del Estado, pero desestimó la fábrica de abono y la reemplazó con la instalación de una siderúrgica para tratar el hierro de Marcona, del que la Corporación era también propietaria. El proyecto incluía un muelle en el puerto de Chimbote con capacidad de recibir buques de hasta 50,000 toneladas para el embarque de insumos o productos como coque, palanquillas y chatarra; también una vía férrea que uniría la siderúrgica con los yacimientos de carbón ubicados en Huallanca, un insumo estratégico para su funcionamiento. Esa línea ferroviaria trajo al Perú las dos primeras locomotoras eléctricas que, en el mundo, ya empezaban a reemplazar a las que eran impulsadas a vapor. Más adelante, una serie de decisiones antitécnicas jugaron en contra de la idea original del proyecto, que tenía como objetivo el producir hierro líquido y acero con el mineral proveniente de Marcona. Los hornos suecos que se compraron para la producción de hierro líquido no sirvieron para ese propósito. No se produjo un solo litro. Incluso, la propia planta de Sider Perú necesitaba otro tipo de carbón que no era posible producir y, como consecuencia, recién implementada, sus partes se empezaron a vender como chatarra. Deshuesado el negocio, el Banco Minero en esa localidad cerró también sus operaciones. Así las cosas, lo del ferrocarril se fue enfriando y a la siderúrgica no le quedó otra que comprar chatarra para producir fierro de construcción y planchas para elaborar los cilindros que necesitaba la refinería de Talara. “Yo terminé de estudiar en el año 49 y, al día siguiente, ya estaba trabajando en el Banco Minero de Chimbote que, entre sus actividades principales, apoyaba la producción de carbón para exportar a Argentina y los emprendimientos mineros peruanos en manos de las familias Nicolini y Dibós”, recuerda con asombrosa claridad don Luis Morán Gandarillas, que de funcionario especializado del banco pasó a ser Superintendente de lo que quedaba en la planta de Chimbote, todavía en manos de la Corporación del Santa. En esos años se encargaría también del cierre de la planta. Lo que sí prosperó fue la hidroeléctrica del Cañón del Pato, culminada durante el segundo gobierno de Prado, que se puso en marcha el 21 de abril de 1958 y que, unos años más tarde, alcanzaría los 100 Mw. De esa central emergió la primera línea eléctrica de alta tensión construida en el país, uniendo la planta con Chimbote. La construcción de la siderúrgica avanzaría más rápido, tan es así que fue inaugurada en 1956 en esa misma ciudad. La Utah Construction Company Una de las constructoras norteamericanas que más se había fortalecido en la primera mitad del siglo XX, dedicada desde 1900 a la construcción de ferrocarriles, y que había completado la ruta Feather River entre Oakland y Salt Lake City, se adjudicó en 1917 un concurso para construir la presa O’Shaugnessy en la Sierra Nevada de California. Tras ese éxito, los hermanos Wattis –Edmond, William y Warren, fundadores de la empresa–, se especializaron Derecha– El puerto de Chimbote prometía contribuir a la reducción del centralismo nacional. izquierda– Trabajadores de Siderperú, la primera empresa siderúrgica del país.
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