La Minería Moderna

24 25 la minería moderna integración del perú a la clase mundial indistintamente a la carga de mineral y petróleo a granel. La compañía reunió, primero, una flota de siete barcos de 120,000 toneladas cada uno y, luego, nueve buques, convirtiéndose en la compañía naviera más grande del mundo en el transporte de hierro, uranio y carbón, además del crudo. Pero nada de esto habría sido posible sin el impulso que le dieron las minas del sur de nuestro país. Justamente la fluctuación e inestabilidad en los precios del hierro que producía Marcona animó a la compañía a formar esta empresa naviera que dejaría una gran huella en la historia marítima del globo. A través de Minera Marcona Ltd., con base en Perú, inició los trabajos de exploración en el yacimiento de hierro. Con ese objetivo trajo un avión con un radar especial para detectar metales, determinaron una serie de blancos muy atractivos y, luego, con el uso de magnetómetros terrestres, confirmaron reservas por más de cien millones de toneladas de mineral de hierro. “Allí se dieron cuenta de que el animal era mucho más grande de lo que pensaban, mucho para ellos solos. Como no tenían experiencia en minas a tajo abierto se asociaron con Cyprus Minerals, empresa experta en la materia”, subraya el propio ingeniero Morán. Con esa estructura Utah Construction & Mining Co. logró hacer grandes negocios con distintos países en franco desarrollo, como Japón, al que le colocaron fletes, le construyen barcos y le dieron acceso al petróleo. Marcona contribuyó al crecimiento de Utah Construction con fletes de hasta diez billones de toneladas al año. Una cantidad descomunal aún para estas épocas. Tiempo más tarde, la presencia global de la matriz estadounidense se incrementó con el conflicto en el Golfo Pérsico pues, producto de las tensiones e intervenciones militares, terminaron haciéndose de los contratos para transportar el petróleo desde la península arábiga hacia Europa. En 1971 el holding cambió su nombre a Utah International, pues tenía proyectos en trece países de cinco continentes, entre los que destacaban Perú, CON EL RADAR DE UN AVIÓN IDENTIFICARON BLANCOS ATRACTIVOS Y UTILIZARON MAGNETÓMETROS TERRESTRES PARA CONFIRMAR RESERVAS POR MÁS DE CIEN MILLONES DE TONELADAS. en la construcción de represas en el oeste; tanto así que, en 1931, el gobierno norteamericano les encargó su obra más ambiciosa hasta esa fecha, la represa Hoover con su respectiva central eléctrica. Liderarían el proyecto a través de Six Companies, alianza en la que se vincularon las principales constructoras del oeste. En poco más de 50 años, la empresa localizada en Salt Lake City estuvo involucrada en la construcción de 58 represas. Como otras, durante la Segunda Guerra Mundial, Utah Construction fue convocada por el Estado para el desarrollo de la carretera que uniría todo el oeste de California hasta Alaska. Sucede que, semanas después del ataque a Pearl Harbor, buques japoneses fueron avistados a la altura del Polo Norte. Fueron 2,400 kilómetros de carretera habilitados en apenas siete meses y 17 días. Recién en la posguerra, la empresa diversificó sus intereses hacia la minería, comprando la primera en 1944, y en 1950 cambió su nombre a Utah Construction and Mining Co. Bajo esa denominación invirtió en las minas Lucky Mc de uranio en Wyoming, Navajo de carbón en Nevada y de hierro en Marcona, Perú. Utah Construction Company se convirtió en una de las empresas más poderosas de Estados Unidos construyendo casi todos los puertos y aeropuertos que daban cara a la costa del Pacífico en su país. Por ello, cuando tomaron contacto con la Corporación del Santa no pensaban prioritariamente en el potencial del hierro, sino en el mar. Su estrategia de negocio no estaba puesta en las minas –donde actuaba como inversor– sino en la construcción de buques y en los fletes navieros, con rutas que se extendían por los mares de todo el globo. Lo más importante en el negocio naviero no es ser dueño de los buques, que tienen alto costo de mantenimiento, sino la seguridad del contrato de carga que, con el mineral de Marcona, estaba garantizado por décadas. Utah Construction puso en operación para el transporte del concentrado de hierro buques conocidos como OBO (ore-bulk-oil carrier), destinados El éxito con la represa Hoover, en 1931, elevó a Utah Construction a otro nivel y le hizo posible nuevos acuerdos para liderar grandes obras del gobierno de Estados Unidos.

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