242 243 la minería moderna integración del perú a la clase mundial “Paverd era geólogo como mi viejo, así que rápidamente se encantaron. Era un hombre muy valioso, con una formación académica del más alto nivel. Esa es una cualidad que siempre nos gustó. Por otro lado, desde sus épocas en Cerro de Pasco, mi viejo había sido admirador de Newmont como empresa minera. Nosotros estábamos medio atracados con BRGM y apareció esta otra empresa exitosísima y especializada en oro”, recuerda Roque Benavides. Al revisar la cartera de denuncios en el país, Newmont tuvo ciertas resistencias porque se trataba de proyectos interesantes, pero no tan grandes como los que buscaban. Involuntariamente, don Alberto había omitido Yanacocha en esa primera presentación. Allí pensaron que Paverd se iría con las manos vacías, pese a haberles compartido muy valiosa información. En el último día de su visita a Lima y como un gesto de cortesía, el representante de Newmont se acercó a despedirse de don Alberto y, tras idas, vueltas y mucha capacidad de persuasión, acordaron formalizar una alianza por Yanacocha que quedaría inscrita oficialmente ese mismo año. Esa alianza dio lugar a un poderoso consorcio formado por BRGM, Newmont Mining y Buenaventura como socio local; este último conocedor de la realidad y la normativa del país y con una red de contactos siempre necesarios cuando se realizan grandes negocios. Nótese que en ese entonces el Perú era un país considerado de alto riesgo por su terrible situación financiera y porque empezaba a estallar entre brumas el nombre de Sendero Luminoso, el movimiento terrorista que, a la postre, tendría en vilo a la población andina del país, justo donde se desarrolla la mayor parte de nuestra minería. En esas circunstancias, las tres compañías acordaron que Newmont y BRGM participarían con el 40% cada una y Buenaventura con el 20% restante. Con esa composición se continuaría la exploración, se desarrollaría la factibilidad del proyecto y se realizarían pruebas de índole metalúrgica. Diez años después de esa firma y a veinte años del hallazgo del mineral, Yanacocha pudo recién empezar a producir. La noticia del yacimiento de oro, con nuevas y mejores condiciones para la inversión que El Indio de Chile llamó la atención de otras compañías extranjeras y exploradoras. La primera corporación que siguió los pasos de Newmont en el Perú fue su directa competencia, Barrick Gold, que se asentó, primero, con un proyecto al norte de Yanacocha, en la mina Cerro Corona; más tarde en Lagunas Norte, en La Libertad y, finalmente, se comprometió con el desarrollo de la mina Pierina, un importante yacimiento de oro en la región Áncash. El milagro de la lixiviación Yanacocha había iniciado sus operaciones con un programa de 10,000 TMD en su primera etapa y, al poco tiempo, terminó procesando 20,000 TMD, pues por las condiciones propias del mineral optó por eliminar el proceso de chancado y tratarlo vía lixiviación. La mina que estaba proyectada para producir 100,000 onzas terminó produciendo 250,000 al año en esa primera etapa. Eso impulsó una suerte de revolución, dando inicio al boom de oro en el Perú. En poco tiempo, Yanacocha se convertiría en la mina aurífera más importante de América Latina y la segunda más grande del mundo. Sucede que, superados los problemas legales, lo que finalmente permitió el desarrollo de la mina a gran escala fue una innovación en la tecnología metalúrgica: el proceso de lixiviación en pilas. Durante la bonanza en la extracción de oro en la época de Boza y Benavides, en el siglo XIX, las plantas eran de cianuración. A comienzos del siglo pasado empezó la flotación, que desterró el método anterior; y, en los años ochenta del siglo pasado, se empezó a investigar nuevamente con tecnologías que utilizaban una solución de cianuro mezclado con carbón en sus procesos, de tal forma que se podía tratar minerales más rebeldes. Eso empezó a mejorar las recuperaciones. EL CONSORCIO CONFORMADO POR BRGM, NEWMONT Y BUENAVENTURA CONTINUARÍA CON LA EXPLORACIÓN, LA FACTIBILIDAD DEL PROYECTO Y SE HARÍAN PRUEBAS DE ÍNDOLE METALÚRGICA. El legendario Aubrey Paverd, quien encabezó los intereses de Newmont en el Perú y fue fundamental en el desarrollo de la empresa.
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