La Minería Moderna

254 la minería moderna integración del perú a la clase mundial 255 abrieron dos nuevos yacimientos, el de San José y Yanacocha, incrementándose la producción anual a más de un millón de onzas. Por primera vez en la historia una mina de Sudamérica alcanzaba una cifra como esa. Diez años más tarde en Carachugo, en 2003, la empresa había producido 14 millones de onzas. Cabe destacar que, antes de iniciar la producción se extrajo la capa superficial de tierra que cubría los cerros y se le almacenó en botaderos hasta el cierre de la mina. Entonces se volverá a colocar esa misma tierra para cubrir el material ya limpio de cianuro. A futuro, en la zona del tajo y demás componentes volverá a crecer vegetación y el paisaje se recuperará hasta alcanzar la misma fisonomía de antes del inicio de las operaciones. Era un paraje desolado A fines de los años ochenta, Purhuay Alto era una comunidad que buscaba su desarrollo. Mayormente era gente dedicada a la siembra y cultivo de oca, olluco, papa, cebada, trigo, habas y que comía lo que daba la chacra. Como en cualquier otra comunidad tradicional, la voz cantante la llevaban los varones y las mamitas eran muy sumisas, calladitas y participaban poco en las reuniones. Por esa época llegó en cuatrimoto y escoltada por personal de una empresa de seguridad, la primera asistenta social de Yanacocha, la señora Carlota Galván Escajadillo. El proyecto no había iniciado aún su construcción. Al ver acercarse a esa pequeña comitiva la mayoría de la comunidad de Purhuay Alto se escondió en un pequeño cuartito que fungía de escuela. —¿Por qué se corren? ¡No se corran!, les gritaba la profesora Sarita Rojas. —Profesora, métase. Es la gringa de la laguna. —¿Qué gringa hablas? —Se va a llevar nuestras ánimas y nos va a chupar la sangre. derecha arriba– Vista de la planta concentradora y del área de operaciones de Yanacocha. derecha abajo– Uno de los impresionantes tajos de la empresa en Cajamarca.

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