La Minería Moderna

256 257 la minería moderna integración del perú a la clase mundial Según una leyenda, en el fondo de la laguna vivía una gringa que atajaba a los pastores y luego los desaparecía. Y resulta que Carlota Galván era rubia y de ojos claros. Por ello el temor de los comuneros. Para hacerlos entrar en razón, la profesora se acercó a la visitante y la saludó con un beso. Todos se sorprendieron, incluso la señora Carlota, a quien, en un aparte, Sarita le explicó la razón de aquel gesto confianzudo. Así se rompió el hielo y la profesora convenció a los comuneros de escucharla. Los comuneros entendieron que la empresa era su vecina y que habían llegado para saber cuáles eran sus necesidades. Al final se fueron con una lista de tres páginas, pero la mayoría de pedidos aludían al local y a la implementación del colegio. “Allá arriba creamos un colegio agrotécnico para que los niños que tuve desde inicial pudieran terminar su secundaria. Gracias a ellos dejé una institución moderna y nos dieron muy buenas capacitaciones. Y también la posta médica para que, en caso de accidentes, se pudieran recuperar. Como usaban yanquis chiquitos se volaban las uñas de los dedos, otros se atragantaban porque solo tenían mashika y harina para comer”, recuerda la misma profesora Rojas, quien por 28 años trabajó en Purhuay Alto, una comunidad que colinda con Yanacancha, Combayo y el cerro Quilish. Si bien la distancia en línea recta entre este conjunto de cinco minas y la ciudad de Cajamarca es de alrededor de veinte kilómetros, los une una serpenteante carretera de 45 km. A inicios de los noventa la región era una de las más pobres del país, carecía de servicios básicos y la presencia del Estado era casi nula, pese a que la irrupción de Sendero Luminoso fue menos severa en el norte que en sur del país. Según el INEI, el 68% de la población era rural y la incidencia de pobreza superaba el 77%, ubicándola muy por debajo del promedio nacional. Hasta inicios de los noventa su estructura productiva era esencialmente agrícola y ganadera, pero esto fue cambiando con la inversión en Yanacocha. Si bien el distrito tradicional e históricamente minero en la región había sido Hualgayoc, entre 2003 a 2011 la provincia de Cajamarca fue la más beneficiada en la distribución del canon y regalías, percibiendo entre el 47% y más del 50% de esos recursos. Justamente, gracias a Yanacocha, los distritos de Cajamarca, Baños del Inca y La Encañada recibieron el 38,3%, 19,3% y 15,8% del total de la provincia, respectivamente. Por ello, desde la perspectiva de los mineros se podía avizorar un futuro promisorio para la región, pero desde la de las comunidades, esa exposición a cambios drásticos en la economía y en la vida cotidiana y las costumbres generaba todavía temor o incertidumbre. Siendo el primer proyecto de gran minería y el primero en la sierra norte desde los cambios estructurales en los noventa, muy pronto esos temores fueron aprovechados por líderes populistas y opositores a la actividad minera o al libre mercado y reorientados políticamente hacia un discurso antiminero. El revés de Conga Cinco años después de haberse graduado en la Pontificia Universidad Católica del Perú como ingeniero de minas, Darío Zegarra decidió hacer en el extranjero una maestría en Ciencias Ambientales. De regreso al Perú, en 2003, fue convocado por Newmont para apoyar en la realización de los Estudios de Impacto Ambiental de Yanacocha y en otros proyectos especiales. Al año siguiente se inició el conflicto por el cerro Quilish y éste se tradujo en su primera exposición a los temas o conflictos socioambientales. Era parte de un equipo en el que su responsabilidad estaba más ligada a la ingeniería, a la producción y al aporte de la minería para la región y el país. Luego se le presentó la oportunidad de trabajar en la sede corporativa de Newmont en Denver, asistiendo a proyectos en África, Indonesia y Perú derecha– Como en casi todo el sector, la educación básica es una prioridad en los planes de gestión social de la empresa.

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