322 323 la minería moderna integración del perú a la clase mundial empresa completamente peruana. Y con mi incorporación en setiembre del 97, los socios me lo dieron como un mandato”, recuerda el ingeniero. Desde entonces, la prioridad fue cumplir con el contrato firmado con el Estado y garantizar el financiamiento de esa promesa de inversión inédita. El contrato incluía dos periodos de evaluación a los dos y cinco años. El consorcio debía invertir, al menos, USD 13,5 millones a los dos años y el total comprometido al quinto. Finalizado el plazo, si la sociedad no hubiera invertido el monto total, el 30% del saldo debería ser abonado al Estado. La primera auditoría estaba planteada para el 6 de setiembre de 1998. En esa fecha Antamina debía firmar un segundo contrato de Otorgamiento de Seguridades y Garantías, que confirmaría la continuidad del proyecto y sellaría su compromiso para completar la inversión. Solo podía firmarse habiendo garantizado el financiamiento. La exploración del yacimiento se inició de inmediato con cinco perforadoras y un programa de 140,000 metros, que demostró reservas mucho más grandes de lo esperado. A inicios de 1998 se incrementaron los recursos a 500 millones de toneladas con 1.2% de cobre y 1% de zinc, y con valores muy altos de plata y molibdeno. La calificación metálica combinada era de 1.66% de cobre, excepcionalmente alta para un depósito de ese tamaño. “Era un burro de un tamaño mucho más grande de lo que imaginaron los socios”, recuerda el propio Baertl. Tanto Rio Algom como INMET eran dos buenas compañías mineras; pero la segunda estimó que no podría sostener una inversión de ese tipo y se bajó. En su primera visita al yacimiento como CEO de INMET, Klaus Zeitler escribió: “Después de caminar por toda la hondonada y algunos túneles de exploración subterránea, de estudiar mapas geológicos haciendo estimaciones razonables y conservadoras, nos convencimos de que estábamos sobre uno de los depósitos skarn más grandes del mundo… rápidamente llegamos a la conclusión de que debíamos evaluar este proyecto sobre la base de un cuerpo mineralizado de medio billón de toneladas y estar preparados para arriesgar unos USD 20 millones para confirmar el monstruo. De allí decidiríamos si desarrollábamos el proyecto o si se lo vendíamos a uno o dos peces grandes a cambio de una ganancia decente”. Un grupo de accionistas no comprendió la estrategia detrás de la promesa de Zeitler y fueron escépticos o se asustaron de tan alta inversión, “algunos pensaron que yo era un megalómano”, llegó a decir el buen Klaus y se apartó de INMET. Luego recalaría en Teck como vicepresidente senior y se vería envuelto en el proyecto una vez más. En un año se terminaron las actividades de perforación y los geólogos tuvieron ya una idea clara de lo que era el yacimiento y dónde podía desarrollarse el open pit inicial. Se establecieron reservas de mineral para 27 años y una meta de 70,000 TMD. A sabiendas de que el yacimiento crecía en diferentes formas, solo lo hallado justificaba con creces el proyecto futuro, pues las reservas eran impresionantes, tanto que, actualmente, Antamina es una de las diez minas más grandes del mundo en términos de producción. TECK DECIDIÓ QUE SU PARTICIPACIÓN SERÍA DEL 25% Y, PARA SALVAR EL PROYECTO, RIO ALGOM Y NORANDA DECIDIERON HACERSE DE LA DIFERENCIA, TOMANDO CADA UNA EL 37,5% DE LAS ACCIONES. La construcción del puerto en la costa de Huarmey fue otro desafío entre los componentes del proyecto. El mineral se embarca desde el tubo superior.
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