50 51 la minería moderna integración del perú a la clase mundial MINERA La estirpe minera del Perú viene de siglos y, durante la Colonia, la fiebre mineral que suscitó la riqueza de la Cordillera de los Andes se localizó principalmente en el corredor minero de la sierra central, aunque también en Cusco, Puno y Huancavelica. Si bien hubo actividad, no se registraron grandes emprendimientos más al sur, donde la riqueza de los valles hizo que primara la actividad agrícola y agropecuaria, especialmente en Arequipa. Sin embargo, existen indicios de que los españoles llegaron a explorar las zonas de Moquegua y Tacna. En plena época de la invasión chilena por la Guerra del Pacífico, geólogos del país del sur hicieron pruebas en esas regiones en disputa. A principios del siglo XX, Jorge Basadre menciona Toquepala en su ‘Estado actual y porvenir de la industria minera en los departamentos del sur’ (1907). Diez años después, el ingeniero Robert March Jr., especialista en el estudio de pórfidos hizo un estudio sobre el yacimiento y éste fue mencionado como un prospecto interesante en ‘The geology of Perú’, un tratado escrito por el geólogo Gustav Steinmann. Pese a estos antecedentes, no hubo avances reales en el desarrollo del proyecto hasta que un aficionado arequipeño a la minería, Juan Oviedo Villegas, estimulado por el hallazgo de pórfidos en el norte de Chile y enterado del tratamiento que estos tenían en el país del sur y Estados Unidos, denunció distintos predios en el cerro de Toquepala y los consolidó con la compra de otros pequeños denuncios. Él era consciente de que nunca podría continuar con las exploraciones precedentes o con el desarrollo de estas minas sin la compañía de algún gran socio; así que contactó a la Cerro de Pasco Corporation. El informe del geólogo asignado fue muy positivo pero, tras realizar luego algunos taladros de exploración, la empresa consideró que el desarrollo de Toquepala supondría una muy fuerte inversión y desestimó la oferta. Incansable, Oviedo llevó el proyecto a la Northern Perú Mining & Smelting Co., una subsidiaria de ASARCO que ya operaba en las minas de cobre de Quiruvilca, La Libertad, de propiedad de la familia Gildemeister. Las concesiones de Oviedo fueron traspasadas a la empresa norteamericana y, producto de ese acuerdo, se creó Southern Perú Copper Corporation. Cuatro de las empresas mineras más importantes del orbe se unieron para impulsar el proyecto minero más ambicioso en el sur del país. Inscribieron su partida de nacimiento en Delaware el 12 de diciembre de 1952, dando fe cada una de su participación en el proyecto: ASARCO (57,7%), Cerro de Pasco (16%), Newmont Mining (10,25%) y Phelps Dodge Overseas Corporation (16%). La sociedad llegó a un acuerdo con el gobierno peruano para desarrollar proyectos en dos unidades independientes, Toquepala y Quellaveco, y, por ende, comercializar sus productos. Paralelamente, la Cerro de Pasco impulsaba su estrategia para empezar a desarrollar Cuajone, tan es así que la mina fue incluida como parte del acuerdo en 1955. Esta composición accionaria no variaría hasta marzo de 1960. Luego de una disputa judicial, Southern se vio obligada a devolver a la Cerro de Pasco parte del capital social que se había mantenido en un fideicomiso. Eran 20,375 acciones con lo que la Cerro sumó 6,25% de participación adicional, UNA ESCUELA En los setenta años que lleva operando en el país, Southern Perú no solo ha promovido el desarrollo del sur y llevado la minería a otro nivel, sino que ha formado valiosos profesionales que hoy suman en la industria minera global. La planta concentradora de Toquepala en plena construcción, allá por el año 1954.
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