132 133 pioneros de la minería moderna en el perú hacia el país, pero la mina de Cajamarca rindió réditos dentro de ese lapso y se aplicó la opción de compra. Durante el primer año de la sociedad la producción de Cerro Verde se duplicó. Pero aparecieron algunas complicaciones para la extracción de los sulfuros de cobre. Ese tipo de yacimiento exigía llegar más abajo con maquinaria sofisticada y de alto costo, lo que obligó a reforzar la inversión original. En 1999 Cyprus fue adquirida por Phelps Dodge y ésta aceptó que Buenaventura, con la caja que le había permitido Yanacocha, insuflara capital hasta suscribir acciones por 18% del accionariado. Actualmente cuenta con 19,58% del capital social, habiéndose convertido así en un socio significativo. Con la ampliación de Cerro Verde hacia Santa Rosa, colindante a la primera, va camino de convertirse en la mina de cobre más grande de América del Sur. La sociedad con estas grandes empresas mineras significaron muchos aprendizajes, en términos tecnológicos y de gestión pero, según Roque, lo profesionales locales “le dieron el toque peruano a esos inversionistas. No sin divergencias, porque es evidente que las grandes empresas son más pretenciosas y, a veces, un poco dogmáticas. Mucho nos costó tratar, por ejemplo, con la cantidad de cambios. Hay que entender que estas empresas cambian de gerencia general cada cinco o seis años. Por ello, la continuidad en Yanacocha y Cerro Verde la ha dado Buenaventura, un aspecto muy interesante que debería ser estudiado en las universidades”, subraya el propio Benavides. Ese mismo derrotero exitoso siguieron otros proyectos en distintas regiones del país como La Zanja, Tantahuatay, Breapampa, Tambomayo, San Gabriel o Trapiche, en Apurímac. Buenaventura ha crecido también con otras inversiones en empresas mineras en las que no ostenta el control de las operaciones, como sucede en el caso de Yanacocha o Cerro Verde en las que es socio de empresas mineras de primer orden en el mundo como Newmont y, actualmente, Freeport McMoran. Entre esas inversiones se cuentan Sociedad Minera El Brocal, en la que participa desde 1979 y en la que, después de la entrada y salida de algunos socios, mantuvo durante un tiempo el 51% de participación. Luego, tras la venta de acciones de parte de la familia Fernandini, la dueña original, hoy El Brocal es 62% de Buenaventura, una mina principalmente productora de cobre y con 32% de producción de plata, plomo y zinc. Canteras del Hallazgo es otro proyecto en el que la compañía participa con el 49% de las acciones, en sociedad con la sudafricana Gold Fields Limited. San Gabriel es un yacimiento de oro en Moquegua que, ente otras cosas, le ha permitido a la compañía un intercambio tecnológico con una empresa minera de talla mundial. Se espera que su producción aporte alrededor de 500,000 onzas al año. Por otro lado, también se cuenta a Minera La Zanja, en Cajamarca, con reservas por cerca de 440,000 onzas de oro y 5,2 millones de onzas de plata. Luego de idas y venidas, el 53,06% es de propiedad de la empresa peruana y el 46,94% de Newmont. La primera barra doré se obtuvo en el 2010, pero se espera que la mina siga dando sorpresas. Asimismo, en la Compañía Minera Coimolache la participación de la minera peruana es de 40%, la Southern Copper Corporation ostenta el 44% y Xpro el 16% de las acciones. La producción es de oro y plata y cuenta con reservas por 550,000 onzas de oro y 12,5 millones de onzas de plata. La mina a tajo abierto se ubica en la provincia de Hualgayoc, en Cajamarca. Pero quizá uno de los aportes más significativos de Buenaventura a la minería nacional está en la planta Río Seco, ubicada en Huaral. Su origen parte del problema del que tomó cuenta la compañía en la época de exploración de Uchucchacua, intrigados por saber cómo sacarle provecho económico al sulfuro de manganeso o alabandita. Hoy el sulfuro de manganeso monohidratado se utiliza como fertilizante en sistemas de riego por goteo o aspersión, ayuda a izquierda– La participación de Buenaventura en el desarrollo de minas se ha extendido de norte a sur en el país. Derecha– Vista de la nueva planta concentradora de Huaraucaca, en el distrito de Colquijirca, y que pertenece a la Sociedad Minera El Brocal.
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