198 199 pioneros de la minería moderna en el perú Si bien lograron encontrar mineral suficiente, no pudieron evitar el enfrentar otros problemas. Como la planta había estado cerrada tanto tiempo estaban obligados a transformarla, actualizarla o cambiarla por una más moderna. Se impuso la decisión con visión de largo plazo. Decidieron ir a Suiza para hablar con los representantes de Glencore, que acababan de cerrar la mina Rosaura, en Huarochirí, y les propusieron que movieran su planta y la reinstalaran cerca a Santander, mientras ellos preparaban la mina. La idea en simple era que los Ballón pusieran el yacimiento y Glencore la planta. El acuerdo final incluyó una recompra progresiva de la planta a razón de un dólar por tonelada tratada, sumándose a ello el mantenimiento de los equipos. Con la aceptación de los términos de esa sociedad la historia cambió y, en menos de dos años, la mina entró nuevamente en producción. Si bien se logró el financiamiento para la exploración y el minado, así como un beneficioso acuerdo con Glencore con relación a la planta, estaba claro que no iban a enfrentar una tarea fácil. Cuando empezaron las negociaciones Santander debía 26 millones de dólares. Para ponerla en operación, además de recuperar activos se debía también restablecer la relación con una nueva generación de la comunidad. Todo ello costó un gran esfuerzo, pero tuvieron éxito al restablecer ese vínculo necesario con los comuneros para garantizar estabilidad y sostenibilidad. Es así que, cuando la mina empezó a producir nuevamente, elevó su valor a 180 millones de dólares. Como subsidiaria en Perú de Trevali Mining Corporation, la empresa propietaria de Santander sentó un modelo de negocio diferente y se convirtió en una compañía financiera de proyectos mineros, con interés especial en aquellas que producen metales básicos y concentrada en el zinc. Esta nueva compañía se dedica, desde entonces, a la adquisición, exploración, desarrollo y producción de propiedades minerales. Así Santander pasó a ser parte del portafolio de Trevali Mining Corporation, a través de su subsidiaria peruana, actualmente propietaria y accionista de otras minas en el mundo como de la polimetálica Halfmile –de zinc, plomo y plata–, del depósito polimetálico Stratmat, del yacimiento Restigouche y de la Mina Caribou, todas ellas ubicadas en Canadá. Tantos son ahora sus intereses en ese país que Carlos trasladó sus oficinas a Vancouver. Más adelante, la empresa adquirió el 90% de las acciones de la mina Rosh Pinah en Namibia, y de la mina Perkoa en Burkina Faso. En diciembre de 2021, Trevali terminó las negociaciones para vender la mina Santander a la Cerro de Pasco Resources con el fin de financiar y concentrarse en la expansión de Rosh Pinah en Namibia. Se puede decir que el impulso y el olfato del ingeniero Ballón trascendió a través de sus hijos. Ampliar el horizonte Para resaltar el mérito de su trabajo en beneficio de todo el sector minero y del desarrollo del Perú, el II Simposium de geología, minería y metalurgia del Oro, realizado en 1993, llevó el nombre ‘David Ballón Vera’. El ingeniero había desaparecido a inicios de ese mismo año. En la clausura del evento los izquierda– La nueva planta de Glencore permitió incrementar considerablemente la producción en la mina Santander.
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