200 201 pioneros de la minería moderna en el perú organizadores recordaron que en 1978 había promovido, contra viento y marea, en pleno gobierno militar, la dación de la Ley de Promoción Aurífera, vigente desde mayo de ese año. Entre las conclusiones resaltaban que exactamente quince años después, esa ley promotora de la industria había permitido incrementar las exportaciones de oro del país, pasando en 1977 de US$ 50 millones a alrededor de US$ 241 milllones en 1992. Esa visión de largo plazo es la que nos está faltando hoy. Por todas esas razones, poco antes del año 2000, la Universidad Nacional de Ingeniería con el apoyo de la Confiep, de la Sociedad Nacional de Industrias y de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, organizó la premiación a los “Empresarios del Siglo XX”. La organización consideró hacerle dicho reconocimiento a 78 hombres y mujeres de negocios. Entre ellos se realizaron catorce homenajes póstumos y, en ese grupo, se premió a David Ballón Vera, en una justa conmemoración de su importante labor en el campo de la minería, en el rubro financiero, en la divulgación del conocimiento y en pro del desarrollo empresarial. Con ese caudal de conocimientos y experiencias era natural que, en vida, el ingeniero Ballón deseara compartir sus inquietudes y hallazgos con sus pares y, especialmente, con colegas de otras generaciones. Su actitud fue siempre la de propiciar que se expusieran y respetaran las ideas, que cada uno defendiera su punto de vista, que se gestaran jornadas de análisis hasta agotar escenarios y posibilidades, siempre trabajando en equipo y dejando un amplio espacio para la intuición, en la medida de que ésta contribuyera a encontrar soluciones técnicas y económico-financieras en favor de la industria minera y del país. El economista Carlos Diez Canseco lo conoció a fines de los ochenta en la Sociedad Nacional de Minería, donde Ballón fue un entusiasta promotor del Instituto de Estudios Económicos y Mineros (IDEM), un centro de investigación y divulgación editorial que daba a conocer la importancia de la minería para el desarrollo del Perú y sus regiones. “Recogimos un artículo suyo y lo convertimos en un libro de difusión. Además de su discurso original, creamos un pequeño modelo matemático para intentar medir el efecto de la dinámica de las inversiones mineras en la economía nacional. En esa oportunidad conocí su actitud de vanguardia y su amor por la cultura andina, pues me regaló un disco de huaynos y otro de villancicos mineros que él mismo había compilado y producido”, recuerda el hoy gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú. Entre otras publicaciones con las que el ingeniero Ballón contribuyó a la tarea del IDEM destacan ‘Fomento minero a través del financiamiento’ de 1978, ‘Veinte años del Ministerio de Energía y Minas y la minería en el Perú’, publicado en 1989 y considerado un clásico del sector; y otros como ‘Los prejuicios de la minería’ (1991). Todos temas de profundo interés y preocupación para él y que evidencian su terca insistencia por contribuir al debate con opiniones sustentadas y evidencia. En uno de sus múltiples escritos personales dejó acuñado el siguiente concepto sobre cómo entendía él su profesión y, a la vez, su amor por la sierra peruana, a la que dedicó su vida: “Parece como si en nuestra generación nos hubiéramos olvidado de que existe la Cordillera de los Andes, que es donde nacen los problemas del país y adonde debemos ir a solucionarlos. Invertir en minería es desarrollar los Andes desde Hualgayoc hasta Lampa. Hacer minería es construir caminos, generar electricidad, levantar escuelas y hospitales. Es llevar cultura adonde no la hay. Eso es hacer minería”. Luego de su muerte, Felipe de Lucio Pezet publicó en el diario El Comercio un memorable artículo sobre la dimensión de la figura de David Ballón, en el que recordaba la apertura, la tolerancia y la importancia que el ingeniero le daba al debate plural. En un almuerzo le manifestó en confidencia su idea de que los partidos políticos, las instituciones y hasta los gremios son izquierda– El campamento de la mina Santander rodeado por el imponente paisaje de montañas nevadas. Derecha– Trabajos y acarreo de mineral al interior de la mina subterránea Magistral.

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