202 203 pioneros de la minería moderna en el perú como tubos en los que se le mete a uno y queda como preso entre gente muy disímil; cuando la verdad es que, atravesando horizontalmente todos esos tubos –decía el propio Ballón– encuentras gente con la que compartes principios y posiciones comunes y con las que se pueden hacer cosas juntos. Por ello, el prominente ingeniero y escritor estaba convencido de que su colega David Ballón “…había rebasado su profesión y estaba en capacidad de dirigir destinos nacionales. Compartía la tenacidad de Alberto Benavides para mostrar que la minería es una forma de desarrollar el país y no una simple fábrica de divisas”, resaltó de Lucio Pezet. Su buen amigo Celso Sotomarino también subraya esa vocación de su colega por buscar y encontrar distintas maneras para disolver conflictos paralizantes y ampliar el horizonte. Lo recuerda como un investigador audaz de todos los temas de la minería, de la promoción del sector, un gran divulgador, tarea a la que siempre se encomendaba con llamativa generosidad, buen carácter y con una claridad meridiana. Quizá por ello fue también, en el Instituto de Ingenieros de Minas, uno de los más entusiastas impulsores de la mina modelo que hasta hoy se puede visitar en el Parque de las Leyendas. “Mi padre era un buen hombre. Un hombre cabal que se forjó a sí mismo con esfuerzo, honradez y dedicación. Con bondad en las oportunidades que tuvo, contribuyó al progreso de las personas que estaban a su lado y, haciendo empresa, en el ramo duro y difícil de la minería, acompañó a otros mineros en la a veces ingrata tarea de hacer Perú”, manifestó sentidamente en nombre de la familia, su hoy también fallecido hijo Óscar, frente a quienes los acompañaron en la romería al cementerio realizada al mes de la partida de su progenitor. El propio gobierno del Perú se expresó, a través del ministro del sector y en nombre de la Presidencia de la República: “Sus obras físicas e intelectuales, sus ideales y su fe en el destino de una minería luminosa y de un Perú encaminado en la senda del progreso, no serán truncados por las balas criminales ni por la mente enferma ni por el espíritu oscuro de sus asesinos, porque esas obras e ideales van más allá de su vida y de su muerte; porque su pensamiento, porque su mística, porque su fe inquebrantable en un Perú mejor para nuestros hijos y nuestros nietos son compartidos por millones de peruanos de buena voluntad que sí aman a nuestra patria; porque las semillas que él sembró germinarán y darán frutos lozanos a las generaciones venideras”. A los contemporáneos que quedan todavía en esta tierra y a los que venimos detrás nos queda recordar la figura, el pensamiento y la gran lucha que realizó un gran peruano como David Ballón para hacer prevalecer sus ideales. A 30 años de su partida respetamos el simbolismo de su muerte, que dañó gravemente al país; pero queremos valorar y resaltar más ese afán denodado que tuvo en la tarea permanente de impulsar la generación de riqueza, de desarrollo económico y social y de puestos de trabajo. Por ello, sumadas sus capacidades, compromiso con el país y su sensibilidad social seguirá siendo considerado como un pionero de la minería moderna en el Perú. � Junto con los alumnos graduandos del Colegio Mina Santander No. 21565. La promoción 1989 lleva su nombre.

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