80 81 pioneros de la minería moderna en el perú conduciría varias empresas mineras, bajo el nombre de Administración, Gerencia y Servicios S.A. (AGESSA). El paraíso en Chanchamayo En 1966 la mina San Ignacio ya tenía reservas limitadas de plata y plomo. Jesús vio la necesidad de utilizar parte de sus recursos para buscar otra mina que la reemplazara. Pese a la opinión contraria de expertos, se decidió por el yacimiento de San Vicente, en ceja de selva. Este idílico paraje escondido entre las montañas de la selva central, de clima cálido, verdes bosques y cataratas cristalinas, atrajo inmediatamente al empresario aventurero; pese a que era una región sin antecedentes de minería, que adolecía de fuentes de energía o de condiciones mínimas para generar cualquier tipo de actividad industrial o extractiva a gran escala. “Ser obcecado y persistente era su característica”, subrayaba Alberto cuando evocaba el espíritu audaz de su hermano. A mediados de la década de 1960 visitó con un amigo de Tarma unos afloramientos de zinc en la cima de la quebrada del río Puntayacu. La formación geológica era muy distinta a las que había visto en la sierra. Entusiasmado regresó con un grupo para sacar muestras y realizó pruebas en La Oroya. El resultado fue un concentrado de zinc de muy alta ley, 60%, y sin impurezas como arsénico, azufre, antimonio o manganeso, que eran típicas y fuertemente castigadas por los compradores. “Mi padre se encontró con un lugar encantador pero abandonado. No había energía eléctrica, la carretera era angosta, la maquinaria no pasaba por los túneles y los puentes no soportaban el peso de los equipos. Pero él se empeñaría en su proyecto inspirado por el amor de la gente. Cuando iba a explorar a veces no tuvo qué comer y los pobladores lo recibieron en sus chocitas con una sopa caliente y un puñado de cancha”, recuerda su hija Isabel. PESE A QUE NO HABÍA ANTECEDENTES DE MINERÍA EN LA REGIÓN, QUE ADOLECÍA DE FUENTES DE ENERGÍA O DE CONDICIONES PARA GENERAR CUALQUIER TIPO DE ACTIVIDAD INDUSTRIAL, JESÚS SE ENAMORÓ DE LA MINA SAN VICENTE. arriba– La operación de San Vicente produjo concentrados de zinc con una ley de 60% y sin impurezas. Derecha– El verdor en el ingreso a la planta ubicada en Chanchamayo es de inusual e impresionante belleza.
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