78 79 pioneros de la minería moderna en el perú izquierda– Luego de la calera, el olfato y la experiencia de Jesús lo animó a incursionar en la minería metálica. Derecha– Los hermanos Alberto, Marcos, Jesús, Antonio y Agustín, ya todos consolidados y exitosos empresarios. una operación minera con su propia planta de generación eléctrica, con muy pocos recursos pero con mucho compromiso de sus colaboradores, marcaría la pauta estratégica que aplicaría con éxito en sus futuros emprendimientos. Para mediados de los cincuenta, la calera de Jesús Arias era la principal proveedora de las mineras y azucareras del país. La cal llegaba, incluso, a los ingenios de la familia Grace en el norte y hasta la mina Toquepala de la Southern Perú, ubicada en Tacna. Uno de los transportistas que llevaba la cal hacia esa mina sureña era el señor Vito Rodríguez Banda, quien solía alojarse en la calera y, más adelante, se convertiría en la cabeza del Grupo Gloria. Tras una de esas expediciones le compraron el denuncio de la polimetálica Manón al señor Abelardo Quiñones y apostaron por las minas Norma, Calzada y Vicuñita, ubicadas cerca a Pachacayo. Tras meses de aislamiento, cazando, pescando su propia comida y durmiendo a la intemperie, fueron preparando el terreno para iniciar la puesta en producción de la segunda de sus operaciones minero metálicas. Aunque no les sobraban los recursos, Jesús decidió construir otra central hidroeléctrica de 300 Kw y una planta concentradora que llego a producir 150 TMD. Además decidió comprar Dos Naciones en Morococha, antigua propiedad de su padre, para la que utilizó la misma planta de Cut Off. Apenas a los 30 años, Jesús comprendió que el éxito no consistía en la tenencia del capital sino en la visión. Como el negocio estaba en pleno desarrollo reasignó las responsabilidades. Su medio hermano Antonio se encargaría de Cut Off, Alberto del control de las operaciones mineras y seguiría apoyando a Jesús en la búsqueda y desarrollo de nuevos proyectos; mientras que Agustín gestionaría las áreas administrativa, financiera y comercial abriendo, para ello, una oficina en el jirón Zepita de Lima en 1954. Entonces ya era su costumbre invertir toda la caja que generaba una operación en algún nuevo proyecto. Cuando los precios no eran favorables solo cubrían costos. Sin embargo, nunca se le veía angustiado por la falta de liquidez. Según cuentan sus colaboradores, su relación con el dinero era casi lúdica pero jamás irresponsable, pues nunca dejó sin pago a sus trabajadores. A ojos cerrados prefería invertir sus recursos a repartir dividendos. Tampoco era de darse muchos lujos. Con la fe en San Ignacio Al negocio familiar se le fueron sumando más colaboradores, tanto en las operaciones mineras como en la nueva oficina de Lima. Y Jesús comprendió que para seguir creciendo había llegado la hora de conseguir algunos socios. Y dio el primer paso cuando se percató de que la veta de Dos Naciones pasaba hacia el denuncio vecino, de propiedad de F. Dasso Hoke. “Jesús comenzó a averiguar sobre el señor Dasso con la intención de asociarse y trabajar su mina. Le dijeron que Alfonso Ballón Eguren era su yerno. Un amigo en común, Andrés Branizza Borcich, los reunió en el café Raimondi de Lima. Jesús habló con Alfonso y este consiguió que su suegro le transfiriera la propiedad minera para terminar ambos asociándose. Así formaron la compañía San Ignacio de Morococha”, contó su esposa Esther en una oportunidad. SIMSA se constituyó el 6 de agosto de 1942. No solo era una sociedad en la que cada uno participaba con el 50%, sino que se tradujo en una sólida amistad. Eran el complemento perfecto. Jesús actuaba como operador, Alfonso como administrador. De forma natural fueron labrando una relación de amistad entre ambos y que jamás se vería mancillada por ambiciones económicas, personales o empresariales. Esta sería la tercera y la más importante operación minera constituida por Jesús hasta ese momento. Y la primera en la que no participaron sus hermanos. Más bien, creó con ellos, en paralelo, un nuevo grupo minero en el que fueron socios él, Alberto y Agustín. Hasta 1995 esta nueva sociedad

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