94 95 pioneros de la minería moderna en el perú lo que los llevó a explorar áreas aledañas con potencial. En 1995 se ubicaron en la zona reservas por 10,623 TM con una ley de 24 gramos de oro por tonelada. Buena parte de esas minas pertenecían a la empresa Minero Pataz EPS, de propiedad de mineros artesanales; por ello, en acuerdo con la población, se firmó un contrato de Asociación en Participación con la EPS por diez años. En virtud a ese acuerdo que prometía estabilidad y mayor producción, más la distancia que existía entre la mina y las ciudades de Trujillo y Lima, la empresa inauguró un aeropuerto cerca de Chagual, utilizado para transportar por aire a la plana directriz de la empresa y el oro con seguridad. De esa manera, don Jesús asentó los cimientos de su segunda obra maestra en uno de los parajes mineros más alejados y complicados de nuestro territorio. Con su gran olfato e inquebrantable entusiasmo había iniciado el desarrollo de uno de los distritos más importantes para la minería aurífera del país. Una cuestión de energía Ante el inminente cambio de gobierno de 1985, el equipo gerencial de SIMSA ya pensaba en una inversión de largo plazo que la proyectara hacia el futuro. La propuesta de Jesús era la de construir una refinería de zinc en Chanchamayo. Con la producción de San Vicente y la cercanía a Pasco, la región con más reservas de ese mineral, el producto estaba asegurado. Para hacerla costoeficiente se requerían entre 100 y 120,000 TMA de concentrados, cantidad que, además, coincidía con la proyección de una ampliación de San Vicente, que entonces ya producía 65,000 TMA. El otro insumo importante era la energía. Rápidamente vieron que con las diferencias de altura en la zona y la cantidad de agua que discurría había una solución. Así se proyectó una central hidroeléctrica de entre 40 y 50 MW. Para ello se contrató a la empresa canadiense Wright Engineers, que preparó los estudios de prefactibilidad de la central y de la refinería. Dada la calidad del mineral de San Vicente, las pruebas en Canadá dieron resultados muy buenos. El concentrado sería procesado en autoclaves y no calcinado; es decir, los desechos no serían gases con azufre, sino un azufre sólido que podría ser transportado para su venta o descarte con un impacto ambiental mínimo. Wright recomendó el proyecto La Virgen por su cercanía a San Ramón y su bajo costo de construcción pero, cuando estaba todo listo para el estudio de factibilidad, el gobierno de Alan García anunció la estatización de la banca y el no pago de la deuda externa. Inmediatamente al país se le cerraron las puertas de financiamiento y se tuvo que paralizar el proyecto. Fue un duro revés, pues la idea había mantenido muy ilusionados a los involucrados. Recién con el paquete de medidas económicas de los noventa, que trasladó la responsabilidad productiva del estado a la empresa privada, se abrió una puerta para que los empresarios invirtieran en infraestructura para la generación eléctrica. Jesús vio la oportunidad de un nuevo negocio para SIMSA. Esta vez derecha– Construcción del desarenador y las compuertas de Renovandes H1 en el distrito de Perené, región Junín.
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