
Lima, 19 de junio de 2026. La minería ilegal volvió a posicionarse como una preocupación de alcance internacional tras ser uno de los temas abordados durante la audiencia que sostuvo el Papa León XIV con el presidente de la República del Perú, José María Balcázar Zelada, en el Vaticano.
La reunión se realizó hoy 18 de junio y posteriormente incluyó un encuentro con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, acompañado por monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Según informó la Sala de Prensa de la Santa Sede, durante las conversaciones se destacó la satisfacción por las buenas relaciones bilaterales entre el Vaticano y Perú, así como la voluntad mutua de fortalecer los vínculos institucionales.
Minería ilegal y cohesión social
En el diálogo también se abordaron diversos asuntos de interés común relacionados con la evolución socioeconómica del Perú, la promoción del bien común y el fortalecimiento del diálogo como herramienta para impulsar la cohesión social.
Dentro de estos temas, la minería ilegal ocupó un espacio relevante debido a los impactos que genera en el ambiente, la economía formal y la seguridad en distintas regiones del país.
La inclusión de esta problemática en la agenda bilateral refleja la creciente preocupación por los efectos de las actividades ilícitas vinculadas a la extracción de recursos naturales y su impacto sobre el desarrollo sostenible.
Análisis del contexto regional e internacional
Durante la segunda parte del encuentro, ambas partes intercambiaron opiniones sobre la situación sociopolítica regional e internacional, prestando especial atención a fenómenos como la migración, la delincuencia organizada y las consecuencias derivadas de los conflictos globales.
Estos desafíos fueron analizados en el contexto de sus repercusiones económicas y sociales, así como de la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para enfrentarlos.
La reunión reafirma el interés compartido entre Perú y la Santa Sede por promover el diálogo, la estabilidad institucional y el desarrollo sostenible, en un escenario donde problemáticas como la minería ilegal continúan demandando respuestas integrales y coordinadas.
Fuente: Rumbo Minero