
Lima, 26 de junio de 2026. La próxima gran transformación de la minería pasa por integrar los procesos de toda la operación y aprovechar los datos en tiempo real para tomar mejores decisiones. Así lo afirmó Néstor Deza, vicepresidente de Portafolio de Proyectos de Compañía Minera Antamina, durante el panel How Do We Drive System Effectiveness and Efficiency? del World Mining Congress (WMC) 2026.
Durante su intervención, el ejecutivo señaló que uno de los mayores desafíos de la industria es dejar atrás la optimización aislada de cada área y adoptar una visión sistémica que conecte la mina, la geología, la planta concentradora y el mantenimiento para maximizar el desempeño de toda la operación.
"Cada área suele optimizar solo una parte del proceso. Lo que necesitamos es un modelo operativo que permita optimizar el sistema completo", sostuvo.
Deza explicó que el creciente volumen de datos disponibles y el mayor conocimiento geológico de los yacimientos representan una oportunidad para desarrollar modelos más sofisticados que permitan incrementar el valor de los activos y mejorar la eficiencia operacional.
En esa línea, destacó que la toma de decisiones en tiempo real permitirá comprender cómo los cambios realizados en una etapa de la operación impactan directamente en el desempeño de las demás, reduciendo la variabilidad de los procesos y mejorando indicadores como la recuperación metalúrgica, la productividad y los costos.
Como ejemplo, compartió la experiencia de Antamina, cuya capacidad de procesamiento ha superado ampliamente el nivel para el que fue diseñada gracias a un proceso continuo de innovación y mejoras operativas.
Flujo más dinámico
Asimismo, explicó que la integración entre minería, geología, procesamiento y mantenimiento permitirá eliminar ineficiencias que hoy afectan el flujo de toda la operación, dejando de optimizar procesos individuales para gestionar la cadena de valor de manera integral.
"La integración de todos los procesos utilizando una nueva arquitectura que nos permita tomar decisiones en tiempo real es uno de los puntos clave que puede cambiar los resultados que hoy enfrenta la minería", afirmó.
Finalmente, Deza sostuvo que este cambio también demanda una transformación organizacional, en la que las distintas áreas trabajen bajo objetivos comunes y compartan información para responder con mayor rapidez a los desafíos operativos.
Con ello, concluyó, la industria minera estará mejor preparada para incrementar su productividad, maximizar el valor de sus activos y responder de manera más eficiente a los retos de competitividad que plantea la transición hacia una minería cada vez más inteligente e integrada.