
Lima, 12 de agosto de 2026.- La confianza no se construye con discursos ni con la firma de convenios, se gana cuando los compromisos se cumplen y los resultados llegan al territorio, señaló Alejandro Justiniano, gerente de Desarrollo y Gestión Social de Anglo American, quien participará en el Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026), como conferencista del panel “¿Cómo construir desarrollo en contextos de polarización?”.
Justiniano sostiene que el reto de las empresas y las instituciones que intervienen en un territorio no debe limitarse a ejecutar proyectos, sino a dejar capacidades que permitan a las regiones continuar generando oportunidades en el largo plazo. “La confianza es el activo más importante para cualquier proceso de desarrollo”, apuntó.
El ejecutivo consideró además que las relaciones entre empresas, autoridades, comunidades y otros actores deben construirse sobre la base de la escucha, el respeto y el cumplimiento de los compromisos.
Capacidades que quedan
Esta mirada se refleja en iniciativas desarrolladas en Moquegua como Moquegua Crece, el Fondo Agro Quellaveco y Becas Quellaveco+. Aunque tienen objetivos distintos, todas apuntan a fortalecer capacidades y ampliar oportunidades para que sus beneficios permanezcan en el territorio.
Becas Quellaveco+, por ejemplo, está orientada a la formación de jóvenes de la región. El Fondo Agro Quellaveco facilita el acceso al financiamiento para productores y asociaciones agrarias, con el objetivo de mejorar su productividad, incorporar innovación y acceder a mercados más competitivos. Moquegua Crece, en tanto, busca articular al sector público, privado, la academia y otros actores alrededor de una agenda común de desarrollo regional.
Para Justiniano, esta experiencia demuestra que el desarrollo territorial no depende de la acción aislada de una empresa. Requiere sumar capacidades y distribuir responsabilidades entre quienes forman parte del territorio.
“Cuando existe una visión común y una gobernanza clara, los resultados son más sostenibles y tienen mayores posibilidades de ser replicados en otras regiones del país”, aseveró.
El ejecutivo también considera que una gestión social efectiva comienza antes de definir una intervención. Escuchar las necesidades y prioridades de las comunidades permite diseñar iniciativas con mayor posibilidad de generar resultados y evitar soluciones que no respondan a la realidad local.
“Las soluciones más sostenibles son aquellas que se construyen junto con los actores locales”, manifestó.
Más allá de la inversión
En un contexto en el que la gestión social enfrenta el desafío de demostrar resultados concretos, Justiniano plantea que el principal indicador de éxito no debería ser únicamente cuánto se invierte, sino qué capacidades quedan instaladas después de una intervención.
En esa línea, agregó que el Fondo Agro Quellaveco busca que los productores no solo accedan a crédito, sino que incorporen nuevas tecnologías, mejoren sus prácticas productivas y fortalezcan su gestión. En el caso de Becas Quellaveco+, el objetivo es que la formación de los jóvenes se traduzca en capital humano que pueda contribuir al desarrollo de sus familias y de la región.
“El legado más importante más allá de las obras y los recursos invertidos, está en las capacidades instaladas en las personas y en las organizaciones locales”, afirmó.
Justiniano también identifica la innovación social como una herramienta para enfrentar problemas complejos. Sin embargo, sostiene que innovar no siempre significa incorporar tecnología. En la experiencia de Moquegua, generar espacios efectivos de coordinación, compartir información, medir resultados y ajustar las intervenciones también forma parte de la innovación.
Sobre el evento
El Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026) se realizará del 18 al 20 de agosto de 2026 en el Centro de Convenciones de Lima. Para formar parte del GESS pueden inscribirse en https://gess.pe/registration/.