
El proyecto Coroccohuayco, ubicado en la provincia de Espinar, Cusco, representa una oportunidad para extender por más de 25 años la actividad minera en la zona y movilizar una inversión estimada de US$ 1.800 millones, informó Luis Rivera, director de Operaciones de Glencore para Sudamérica.
La iniciativa, situada a 7 kilómetros de Antapaccay, continúa avanzando en sus evaluaciones técnicas y procesos regulatorios. De concretarse su desarrollo, el mineral de Coroccohuayco sería trasladado a la planta concentradora existente de Antapaccay, permitiendo aprovechar infraestructura ya instalada en la operación.
Rivera precisó que todavía no existe una fecha definida para el inicio de producción ni una estimación específica del volumen de cobre que produciría el proyecto. No obstante, destacó su potencial para generar inversión, empleo, oportunidades para proveedores y mayores aportes a la economía regional y nacional.
La nueva estimación amplía el horizonte previsto inicialmente. Hace aproximadamente un año y medio, la compañía calculaba que Coroccohuayco permitiría prolongar la actividad minera en la zona durante 20 años; actualmente, la proyección es de más de 25 años, siempre sujeta a la culminación de los procesos de evaluación y desarrollo correspondientes.
Coroccohuayco forma parte, además, de la estrategia de crecimiento de Glencore en cobre, junto con otras oportunidades de largo plazo como el proyecto Quechua. La compañía apunta a superar el millón de toneladas de producción anual de cobre hacia fines de 2028 y alcanzar cerca de 1,6 millones de toneladas en 2035.