
Lima, 18 de septiembre de 2026. Los proyectos mineros que forman parte de la cartera de inversión del Perú registran un tiempo de demora promedio de 15 años, según estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE), una situación que refleja las dificultades que enfrenta el país para poner en marcha nuevas operaciones y ampliar su producción minera.
Así lo señaló Carlos Gallardo, gerente general del IPE, durante su participación en el Jueves Minero, donde presentó la exposición “Contribución de la minería al desarrollo: avances y desafíos”. Gallardo explicó que los tiempos requeridos para desarrollar proyectos mineros se han incrementado de manera significativa durante las últimas décadas.
De acuerdo con el análisis presentado por el IPE, los proyectos que entrarían en operación durante la presente década tendrían un tiempo promedio de desarrollo de al menos 49 años, mientras que para los proyectos con inicio posterior a 2029 el periodo estimado se mantiene en niveles elevados. El cálculo considera 42 unidades mineras en operación o en cartera y toma como referencia las fechas previstas en la Cartera de Inversión Minera 2026 del Ministerio de Energía y Minas (Minem), ajustadas por el retraso promedio observado en los proyectos.
Perú no capitaliza ciclo favorable de precios
El IPE advirtió que esta situación se produce pese al favorable contexto internacional para los minerales. Según sus estimaciones, al primer trimestre de 2026 los precios de exportación de los metales se encontraban 88% por encima de los niveles registrados en 2011. Sin embargo, la inversión minera como porcentaje del PBI permanece por debajo de los niveles alcanzados durante el anterior ciclo de altos precios.
Gallardo destacó que esta brecha evidencia la necesidad de mejorar las condiciones para concretar nuevas inversiones. El IPE recordó que países competidores como Chile, Estados Unidos y Canadá vienen implementando medidas orientadas a simplificar procedimientos, entre ellas ventanillas únicas, aprobación automática de permisos de bajo riesgo y mecanismos para reducir redundancias administrativas.
El organismo sostuvo que acelerar la puesta en marcha de nuevos proyectos tendría un impacto relevante sobre la economía peruana. Según sus estimaciones, el desarrollo de la cartera minera podría generar un efecto económico acumulado equivalente a más de dos veces el valor del PBI registrado en 2023.
Reglas claras y plazos predecibles
Entre las principales medidas planteadas por el IPE para aprovechar el potencial minero del país se encuentran destrabar la cartera de proyectos con reglas claras y plazos predecibles, prevenir los conflictos sociales que afectan la inversión y el empleo, y fortalecer las capacidades del Estado para convertir los recursos provenientes de la actividad minera en cierre efectivo de brechas sociales.
Asimismo, el instituto planteó fortalecer los encadenamientos productivos con proveedores y empresas locales, así como priorizar proyectos que permitan acelerar mejoras en infraestructura y servicios públicos en las zonas de influencia minera.