
Lima, 21 de julio de 2026. La inteligencia artificial avanza con rapidez en la industria minera y ya forma parte de las estrategias para mejorar la productividad, fortalecer la seguridad y optimizar la toma de decisiones. Sin embargo, el principal reto para aprovechar su potencial ya no está en la tecnología, sino en la preparación del talento humano.
Así lo sostuvo José Miguel Cuadros, gerente de Soluciones Empresariales de TECSUP, durante su participación en el Encuentro Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), donde explicó que el 78% de las empresas mineras del mundo ya acelera la adopción de inteligencia artificial, mientras que el 67% enfrenta dificultades para encontrar profesionales con las competencias digitales que demanda esta transformación.
"El cuello de botella está en la parte del talento. Lo que está faltando es una preparación técnica porque no se está alineando a estos avances tecnológicos", afirmó.
Según explicó, la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta estratégica para incrementar la productividad y fortalecer la competitividad de las operaciones mineras.
"La IA ya es una ventaja competitiva en el mercado. Vamos a tener más productividad, más seguridad y una mejor toma de decisiones porque al tener data podemos tomar mejores decisiones", señaló.
La minería demanda un nuevo perfil profesional
Cuadros indicó que el trabajador de la minería del futuro deberá complementar sus conocimientos técnicos con competencias digitales y habilidades humanas como pensamiento crítico, análisis de datos, adaptabilidad e inteligencia emocional.
Durante su exposición señaló que solo el 23% del talento disponible cuenta actualmente con las habilidades digitales que requiere la industria, una brecha que, advirtió, seguirá ampliándose si la formación profesional no evoluciona al mismo ritmo que la tecnología.
El especialista explicó que la inteligencia artificial y las tecnologías inmersivas están transformando también la capacitación dentro de las empresas. Indicó que cada dólar invertido en programas de formación con IA y tecnologías inmersivas puede generar un retorno de inversión de hasta 420%, lo que evidencia el impacto que tiene el desarrollo de capacidades digitales en la productividad de las organizaciones.
El especialista destacó que la transformación digital no depende únicamente de incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino de desarrollar una cultura de aprendizaje continuo. "La inteligencia artificial no reemplazará al talento humano, pero sí va a reemplazar las organizaciones que no desarrollen el talento capaz de trabajar", concluyó.