156 157 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx Iniciada la construcción de las primeras instalaciones de esta mina, la norma era que cada uno de los Mine Foreman de Cerro de Pasco supervisaran por tres meses los trabajos que se hacían en los túneles. En las primeras excavaciones era común encontrar muchas tarántulas del tamaño de una mano y serpientes muy venenosas de treinta centímetros de colores rojo, negro y amarillo. No había antídotos para su mordedura, por lo que se tuvo que traer de un instituto especializado en ofidios de Brasil. El ingeniero Guido del Castillo fue uno de los Mine Foreman que llegó a Cobriza. “Lo que hicimos fue traer chanchos y los dejábamos andar sueltos por el campamento. Ellos encontraban y se comían a las serpientes”. Fue con los cerdos que implementaron un efectivo sistema de control biológico para erradicar a los ofidios. En esos tres meses no había fines de semana ni descansos, pues estaban alejados de todo y, prácticamente, no había nada que hacer. Hasta se fueron acostumbrando a las tarántulas. Eran impresionantes pero también bastante lentas. El propio Del Castillo lo recuerda con una sonrisa: “Solo debías cuidarte de que no levantaran sus patas delanteras, porque ese gesto antecedía a un salto de ataque que podría superar el metro de distancia. Bob Dixon, a quien reemplacé en la supervisión, atrapó una, la disecó en posición amenazante y la había colgado en una de las paredes de la oficina. Desde entonces, cada vez que llegaba un funcionario nuevo se le hacía entrar y cuando su ubicaba al lado de la pared todos le gritaban ‘¡Cuidado, tarántula!’ y terminaban carcajeándose con el salto del bautizado al estilo de Cobriza”. Si bien la empresa había tenido en la mira el yacimiento desde los años 20, la distancia entre su ubicación y el corredor minero terminó dilatando su inminente explotación. Los depósitos de plata y cobre eran sumamente atractivos, sin embargo las dificultades de acceso en una zona de valles profundos hacía injustificable cualquier análisis económico. Sin embargo, la paciencia dio resultados, las condiciones cambiaron para mediados de la década de los sesentas y, precisamente, en 1966, la corporación inició la construcción de las instalaciones metalúrgicas y los servicios necesarios, como un campamento nuevo y un camino de 64 kilómetros de longitud. En diciembre de 1967 la mina entró en producción a un ritmo promedio de 1,000 toneladas métricas por día y se inauguró oficialmente el 14 de julio de 1968. El resultado era un concentrado de cobre con algo de plata y bismuto, que permitió aumentar en más de 9 mil toneladas la producción anual de cobre de Cerro–Perú. Más allá de las reservas de alta ley, el yacimiento contenía una cantidad aún mayor de mineralización de cobre de baja ley, lo que hizo prever desde el principio una pronta ampliación del proyecto. Pocos años después, la producción de Cobriza era la principal fuente de cobre de la compañía y representaba el modelo más moderno de producción en una mina subterránea. Su planta concentradora se inició tratando 1,350 toneladas al día, pero alcanzó a producir 660,000 toneladas al año. Por entonces, la mina de Cerro de Pasco tenía una producción más alta, pero principalmente de plomo, zinc y plata, que en un 55% provenía del Pit McCune. Yauricocha, San Cristóbal y Casapalca seguían produciendo cobre en menores cantidades y, siempre, acompañado por plomo, plata y zinc. Las nuevas apuestas Así como las ampliaciones y la mejora de las instalaciones, también se iniciaron por estas épocas dos proyectos nuevos. En Cerro de Pasco se puso en funcionamiento una planta de precipitación para recuperar el cobre de las aguas residuales de las minas y de las filtraciones próximas a los deshechos y escorias. Ya por entonces se utilizaban sistemas no ortodoxos e instalaciones temporales para la recuperación del cobre residual que se escapaba con el agua. Según cuenta el mismo ingeniero Guido del Castillo, el agua ácida de la mina EL CRECIMIENTO DE LA COMPAÑÍA EN LOS AÑOS CINCUENTA PERMITIÓ INCREMENTAR LA CAPACIDAD DE LAS PLANTAS CONCENTRADORAS Y REPOTENCIAR LA INFRAESTRUCTURA FERROCARRILERA.
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