22 23 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx diario El Minero, de la sierra central, señalaba: “Se ve ya la llegada de la gran industria minera con la presencia de numerosos ingenieros norteamericanos. Esto no viene sino a corroborar que los ‘yanquis’ se han hecho dueños de la ciudad, porque de las 522 minas empadronadas, ya se han vendido las 360 más importantes”. Más adelante, el 3 de octubre de 1901, el mismo diario publicaba: “James McFarland, de nacionalidad norteamericana, se ha presentado ante el juzgado que despacha el Dr. Estanislao Solís, denunciando unos terrenos vacos situados en los alrededores de la ciudad y en los pastos de la Hacienda Paria con una extensión de 640,000 metros cuadrados, con los siguientes linderos: por el norte, las pampas de San Judas y Pampaseca; por el sur, el camino que conduce al caserío de Quiulacocha; por el este, la estación de ferrocarril; y, por el oeste, la laguna de Quiulacocha”. La fundación de la Cerro Cuando Alfred McCune y James Ben Ali Haggin convocaron a los hombres de negocios más poderosos de las costas este y oeste de los Estados Unidos, ya habían reunido tanta información y diseñado un proyecto tan detallado que estaban convencidos de que Cerro de Pasco sería el emprendimiento de sus vidas. A la cena de presentación de la propuesta en Nueva York asistieron personalidades como Jean Pierpont “JP” Morgan, Henry Clay Frick, Darius Odgen Mills, Michael P. Grace, Hamilton McKwon Twombly – que representaba los intereses de la familia Vanderbilt– y la viuda heredera de un ex socio, Phoebe Hearst. Haggin era un abogado devenido en hacendado, proveniente de ancestros turcos y de una aristócrata familia de Kentucky. Se hizo célebre cuando recibió como pago de uno de sus clientes el Rancho del Paso, una excelsa propiedad especializada en la crianza de caballos de carrera ubicada cerca de Sacramento, la capital de California, que a mitad del siglo XIX se había convertido en un Personajes de distintas partes del mundo, atraídos por la riqueza mineral, se adaptaron a las inclementes condiciones de Cerro de Pasco sin dejar de lado las costumbres de sus países de origen. CUANDO ALFRED MCCUNE Y JAMES ALI HAGGIN CONVOCARON A LOS HOMBRES DE NEGOCIOS MÁS PODEROSOS DE LAS COSTAS ESTE Y OESTE DE LOS ESTADOS UNIDOS... ESTABAN CONVENCIDOS DE QUE ÉSTE SERÍA EL EMPRENDIMIENTO DE SUS VIDAS.
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