48 49 la cerro de pasco la mayor inversión del siglo xx se acondicionaron doce depósitos de mineral de 2,000 toneladas cada uno, la fundición, la bodega, la carpintería, el taller de moldeado y el laboratorio. Sobre una sólida arquitectura de acero, piedra y calicanto se instaló la maquinaría más moderna de aquella época, muchas de ellas provistas de cargadores mecánicos y casi todas administradas con controles automatizados. La Smelter, traducción de ‘fundición’ al inglés, inició sus operaciones en noviembre de 1906 y alcanzó un funcionamiento constante recién en 1907, registrando una producción –a finales del 1920– de casi 661 millones de libras de cobre de alta pureza, casi 46 millones de onzas de plata y 193,000 onzas de oro. La fundición estaba equipada con una máquina graduadora automática que separaba el metal fino del grueso. El metal grueso era pasado mediante carros embudos –de 50 toneladas cada uno– a 24 tolvas desde una vía habilitada a mayor elevación y, de allí, conducida directamente a los hornos de soplo en pequeños carros de cuatro toneladas. Cada uno de los cinco hornos tenía capacidad para 350 toneladas de carga por día. Además, la planta estaba acondicionada con catorce tostadores McDougall de 18 pies de diámetro y alto, con seis parrillas cada uno para rastrillar y mover el mineral, de tal forma que se oxidara el azufre. Allí se tostaban los minerales finos que se fundían luego en cuatro hornos reverberos de 150 toneladas de carga por día. Además existían seis máquinas moledoras Dwight–Llody que preparaban el mineral para ser fundido en el horno de soplo y convertir el metal fino en masa con muy baja ley de azufre. La masa proveniente de ambos procesos era transformada por medio de tres Pierce Smith en blisters de 98% de cobre puro que, finalmente, era el producto exportado por la compañía para que fuera refinado electrónicamente en Estados Unidos. Toda esa mecánica era complementada por sopladores Root, compresores Gordberg, cucharones con capacidad para seis toneladas, tres grúas caminantes eléctricas –una capaz de levantar 75 toneladas y, las otras, 40 toneladas cada izquierda– Grúa mecánica dentro de la maestranza de la Copper. No tenía precedentes en el país a principios del siglo XX. Derecha– El ferrocarril trasladaba el concentrado a la fundición de Tinyahuarco para obtener un metal más puro.
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